NO TODO ESTA ESCRITO AUN: La nueva realidad de la Planeación Estratégica

Aliados de Negocio

Mucho se ha escrito y hablado en los últimos meses sobre el concepto de “Reinventarse”. No cabe la menor duda que las circunstancias que el mundo ha vivido durante este 2020 nos han obligado a todos a redefinir gran parte de nuestras actividades, de nuestros programas de trabajo, de nuestra logística y además hemos debido adecuarnos a nuevas realidades organizacionales, las cuales seguramente serán muy diferentes a las que habíamos planeado.

Buena parte de las empresas de nuestra industria podemos hoy afirmar orgullosamente que estamos cerrando un año que en general presenta resultados buenos y que a pesar de las difíciles circunstancias que hoy presenta la economía mundial y que en Colombia no podemos considerarnos ajenos a ellas (tales como tasas de crecimiento negativas, altos índices de desempleo, fuertes contracciones de la demanda, etc.), hemos superado obstáculos que parecerían insalvables.

La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué y cómo lo logramos? La respuesta puede enfocarse desde varios frentes: primero, nuestra industria hoy está conformada por empresas que son lideradas por equipos de personas muy profesionales que sin duda son prenda de garantía para abordar situaciones difíciles. La segunda, por el tipo de labor que realizamos, podemos decir que estamos acostumbrados a tomar decisiones rápidas y sobre la marcha, pues nuestro negocio así lo exige. La tercera, la competencia del Agilismo es unas de las habilidades que más hemos desarrollado (de forma consciente o aún sin darnos cuenta) quienes estamos hoy al frente de las empresas que están acompañando la gestión de recuperación de cartera con sus clientes o del contacto masivo con ellos y gracias a ella tenemos la capacidad de reconstruir políticas y procesos y de adecuar estructuras a una velocidad muy alta. La segunda gran pregunta y probablemente la más importante es: ¿si lo anterior será suficiente para garantizar a nuestras compañías sostenibilidad en los próximos años? La respuesta creo que es muy clara: No. Este momento particularmente diferente a cualquier circunstancia que hayamos vivido en los más recientes años, nos obliga a realizar una planeación estratégica con perspectivas mucho más amplias. No hay nadie que se atreva a afirmar que lo que hemos vivido es una situación coyuntural y próxima a terminar. Al contrario, grandes analistas han empezado a hablar de cambios estructurales (algunos inclusive han empezado a hablar de una nueva era…). Por ello debemos repensarnos estratégicamente en muchos frentes, algunos de los cuales exploraremos a continuación. En primer lugar debemos revisar a fondo las capacidades operativas y tecnológicas de nuestras empresas. Las decisiones rápidas y necesariamente improvisadas que debimos tomar, han cambiado una buena parte de nuestros procesos, pero seguramente la vertiginosa realidad y la exigencia particularmente fuerte de resultados que se da en estas épocas recesivas, no nos han dejado ver el panorama de los procesos y procedimientos de las compañías de manera que se adecúen a las nuevas realidades operativas que tenemos y pueden aparecer costos y riesgos que no se han dimensionado. Por otro lado, nuestras
arquitecturas tecnológicas y de comunicaciones han sido forzadas al máximo en estos meses y no podemos caer en la trampa de suponer que por que nos ha funcionado en general bien, es un tema superado; hoy más que nunca se visualiza la necesidad de desarrollar mecanismos que nos garanticen una operación estable, segura, confiable y sobre todo costo-eficiente. Por ello, se hace necesario contar con recursos (que pueden ser internos o externos-tipo consultor-) que se dediquen 100% del tiempo a abordar estos temas y a plantear una ruta estratégica a las altas gerencias, con la cual se asegure la continuidad y sostenibilidad operativa, tecnológica y de comunicaciones. Un segundo tema a revisar es el capital humano con el que contamos hoy en día. Como mencionamos anteriormente, no hubiéramos podido superar las difíciles coyunturas de estos meses sin la disposición, compromiso y apoyo que cada uno de los funcionarios que labora con nosotros. Pero también se ha dejado mucha evidencia de la necesidad de no limitar nuestros programas de Gestión Humana a la capacitación básica. Hoy más que nunca cobra relevancia entender
cuáles son las competencias (más que los conocimientos) que cada una de las personas debe tener y estructurar un plan de formación para cada cargo que asegure equipos profesionales de trabajo del más alto nivel. El tercer tema fundamental a contemplar es el profundo entendimiento que debemos tener de cada uno de nuestros clientes (actuales y potenciales). De la misma manera que cada una de nuestras empresas se ha venido adaptando a nuevas realidades, todos nuestros clientes han cambiado su perspectiva de actuación y operación y han tenido que adaptarse a las diferentes situaciones que los mercados exigen ante las circunstancias económicas y de comportamiento que se empiezan a imponer. Por lo tanto, se hace necesario avanzar en niveles de relacionamiento que no se limiten a lo estrictamente operativo y que se enfoquen en las sinergias que pueden presentarse entre las necesidades y requerimientos que nuestros clientes tienen y nuestras verdaderas capacidades, buscando así alinear esfuerzos en pro de resultados muy positivos. Un cuarto tema que debe analizarse con detalle a la luz de una planeación estratégica dentro del marco de las nuevas situaciones, es el requerimiento impostergable de nuestras empresas de inversiones y capitalizaciones. Los temas anteriores y seguramente los demás que se abordarán exigirán de los accionistas esfuerzos
importantes y la sostenibilidad en el mediano plazo solo podrá basarse en la creación en el inmediato plazo de cimientos fuertes en términos de tecnología, de operación, de calidad, de desarrollo del capital humano, de optimización de procesos, etc., los cuales deben hacer parte de nuestros presupuestos.

En conclusión, muchos de nosotros hemossalido muy airosos (y hasta victoriosos) de esta extraña etapa que se nos ha presentado en 2020. Pero de manera responsable se hace mandatorio dedicar tiempo y ecursos a una juiciosa planeación que nos invite a garantizar una permanencia exitosa en los próximos años, siempre entendiendo que todo cambió y cómo dijo el pensador y escritor Mario Benedetti: … “cuando creí tener todas las respuestas, me cambiaron las preguntas…”