Con el FOCO puesto en las Oportunidades

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Ocho frentes para inspirar nuevos modelos de crédito, en aquellas entidades que tengan la capacidad de ver más allá de lo evidente

En momentos en que la competencia se acrecienta, y llega además desde otros actores no tradicionales, es momento de redescubrir otros nichos y segmentos.

Sin duda su abordaje será exitoso en la medida en que la estrategia se construya orientada desde el propósito organizacional como un todo, y se soporte en data inteligente y en la capacidad de avanzar con agilidad, y ¿porque no?, avanzar de la mano del mejor aliado, porque … ¿para que inventar lo que ya existe y funciona bien?

1. En materia de crédito el gran desafío está en el campo

En el análisis reciente elaborado por Asobancaria denominado ‘Medición de la inclusión financiera rural en Colombia’, es evidente el gran desafío que supone el campo en materia de profundización financiera. Como lo evidencia el informe, para el caso de las zonas rurales y rurales dispersas, el indicador de acceso (proporción de adultos con al menos un producto financiero) se ubica 69,1% y 56,2% respectivamente, con una brecha de más de 30 p.p. frente a las ciudades y aglomeraciones. Por su parte, el indicador de uso (proporción de adultos con algún movimiento en sus productos transaccionales en los últimos seis meses) se ubicó en 53,8% y 43,1% para las zonas rurales y rurales dispersas.

En momentos en que el nuevo Gobierno planea enfocar en mayor medida sus esfuerzos y un potente presupuesto de recursos, al campo, sin duda este sector será relevante y de grandes oportunidades para aquellas entidades de crédito que tengan la capacidad de desarrollar una inteligencia de negocio especializada, que más allá del riesgo de crédito, originación y distribución, abarque toda la cadena de generación de valor del negocio, tarea en la que la definición de propósito será clave para entender el por qué y para qué estar ahí.

2. Redescubriendo el transporte como sector de grandes oportunidades

En su informe trimestral de Leasing, Asobancaria, resalta el transporte como un sector en crecimiento, y de grandes oportunidades en Colombia: “Según el DANE, en la clasificación CIIU para 12 agrupaciones, los procesos de producción, comercialización, mantenimiento y reparación de vehículos automotores, junto con los servicios de transporte, contribuyeron en 1,7% del 8,5% del crecimiento del PIB real reportado en el primer trimestre del 2022. Esta cifra no es despreciable y está jalonando la economía tanto por manufactura como por la prestación de servicios asociados a la movilidad, lo que además es un componente indispensable para el correcto funcionamiento de otras actividades productivas”.

En su informe, Asobancaria resalta cifras que no son menores: en cuanto al stock de vehículos que están prestando servicios de transporte y carga, las cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) señalan un total de 10,1 millones al cierre del año pasado, donde el rubro más alto es el de transporte de carga (seguido de taxis).

Como lo concluye el informe de Asobancaria, en todos los segmentos de servicio público el uso más intensivo de los vehículos conlleva necesidades más frecuentes de renovación de flota, lo que genera demanda por instrumentos de financiación idónea. En este contexto, el leasing luce como un mecanismo de financiación estratégico para capitalizar las oportunidades de modernización y crecimiento del sector. Particularmente el leasing financiero permite adaptar el flujo de pagos al flujo de ingresos que genera el activo, en operaciones que además pueden llegar a financiar el 100% del activo, suelen tener tasas bajas y plazos más extensos que los de un crédito comercial. A lo anterior se agrega el acompañamiento para los procesos de compra, importación y nacionalización.

Para Guillermo Alarcón Plata, director de Vivienda y Leasing de Asobancaria, todas estas ventajas se reflejan en el desempeño de la cartera de leasing asociada a estos productos, que alcanzó $6,8 billones a marzo de 2022 y creció al 16,7% real.

3. Financiación de motocicletas como anclaje para un modelo extendido de finanzas embebidas

Según el Informe de Registro de Motocicletas elaborado de manera conjunta por ANDI y FENALCO, a cierre del octavo mes del año (agosto 2022), se registraron 561.647 motocicletas nuevas, 41,5% más que en 2019, 89,1% más que en 2020 y 22,6% más que en 2021.

Ciudades intermedias y pequeñas, se convierten en oportunidad para las entidades crediticias, de crecer y diversificar la colocación en otras zonas no tradicionales. Por ejemplo, en el mes de agosto, el municipio de San José del Guaviare entra a ser parte del Top 10 de matrículas por Municipio/ Ciudad con 1.506 unidades de motocicletas.

El top 3 de matrículas por municipio lo integran Funza (7,3%), Sabaneta (6,2%) y Soacha (4,5%). Galapa (Atlántico) obtuvo el mayor crecimiento con 59,9%.

Las otras categorías también crecen: según las cifras del RUNT en agosto de 2022 se matricularon 1.456 motocarros, con un crecimiento de 14,9%.

Otra modalidad que se proyecta con gran crecimiento teniendo en cuenta el gran desarrollo que el Gobierno actual ha promedito imprimir al campo, es el de las cuatrimotos y maquinaria agrícola. Por su parte, a raíz de los problemas de movilidad que enfrentan las grandes ciudades, el scooter eléctricas, y los ciclomotores, de seguro comenzar a a ser un articulo que comenzará a demandar financiación.

Más allá de los beneficios que se derivan de la financiación propia de todo tipo de vehículos, las verdaderas oportunidades están en la capacidad de entender los nichos y segmentos que se agrupan detrás, en entender sus necesidades, sus sueños, sus momentos de vida y de ciclo de producto. A partir del desarrollo de un profundo conocimiento de este mercado, el siguiente paso será evolucionar a un modelo de negocio de finanzas embebidas, con atributos diferenciadores, que logren construir un nivel de atracción de clientes tan potente, que desencadene lealtad alrededor del proveedor financiero, al mejor estilo de las hoy llamadas super -apps.

4. De la tenencia al uso: las claves en la financiación de la economía circular

La financiación de economía circular se abre paso como uno de los frentes de incorporación de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza, (ESG “Environmental, Social and Governance) en los modelos de negocio, como oportunidad para que estos criterios se vinculen acertadamente con la creación de mayor valor, y no al contrario, terminen destruyendo valor y generando un mayor riesgo.

Más allá de las iniciativas típicas de ponderar en el análisis de riesgo, a aquellos clientes con programas eficaces de disminución de huella de carbón o clientes con programas de responsabilidad social empresarial o generación de valor compartido, y otros guiados por los pilares de desarrollo sostenible como energías limpias, hoy se esconden grandes oportunidades para aquellas entidades que tengan la capacidad de concentrarse en generar valor a partir del uso de los bienes y activos, dejando atrás los modelos de negocio concentrados en la financiación de la propiedad.

La construcción de toda una inteligencia en torno al uso sostenible de los activos y bienes industriales, deberá no solo enfocarse en comercializar activos con ciclos de vida más largos, sino más bien en desarrollar la destreza de generar mayor eficiencia de los bienes, y extender su ciclo de vida, hasta lograr que más personas se beneficien de su uso y disfrute, además de ampliar ese conjunto de bienes, desde una bicicleta, hasta un carro, pasando por una máquina de producción, hasta un inmueble o un equipo de cómputo.

Lo anterior exigirá una nueva orientación de los modelos de “pricing”, y de los modelos de riesgo de crédito y capacidad de pago, con la incorporación de nuevas variables que consideren el uso, el desempeño, y la rentabilidad de los activos y bienes, como sujetos mismos de generación de ingresos.

Para esto será crucial la integración de servicios a lo largo del ciclo de vida del activo o del bien, de la mano de aliados especializados en encadenamientos propios de finanzas embebidas y de modelos de “pago por uso” hoy de los negocios de Renting, pero simplificados en forma y tiempo, y extendidos a más bienes y activos.

Más allá de indicadores centrados en unidades vendidas, demandara la incorporación de otros indicadores que evidencien la capacidad del nuevo modelo como un todo, para alargar el ciclo de vida productivo de cada bien, y, por ende, la efectividad y asertividad que está teniendo la oferta de productos y servicios encadenados, tanto en el ciclo de vida del consumidor, como en el ciclo de vida del producto, y por ende en la mitigación del riesgo asociado a la financiación de estos bienes y activos, y el incremento de la generación de valor.

5. Venezolanos radicados en Colombia: 2.5 millones de consumidores como nicho de expansión del mercado

Ante los anuncios del nuevo Gobierno de restablecer relaciones con Venezuela y de reactivar el intercambio comercial, es momento de volver a mirar este mercado, que mal que bien, queramos o no, ya está inmerso en nuestra economía. Según las últimas cifras disponibles de Migración Colombia, a la fecha son casi 2.5 millones los venezolanos que están radicados en Colombia, de los cuales el 96% ha regularizado su situación migratoria, a través, entre otros mecanismos, de la obtención del Permiso por Protección Temporal. La entidad además informó que solo entre enero y febrero de 2022 expidió Permisos por Protección Temporal a más de 500.000 personas procedentes del vecino país, lo que le garantiza a este segmento de la población el acceso, entre otros servicios, a los financieros. En total a la fecha se han aprobado 1.5 millones de Permisos por Protección Temporal. De acuerdo con las últimas cifras disponibles del Dane, los territorios con mayor presencia de migración venezolana son Bogotá, Norte de Santander, Antioquia, y Atlántico.

A lo anterior se suman las proyecciones de Germán Umaña, ministro entrante de Comercio, Industria y Turismo, quien habla de una recuperación “lenta pero segura” del flujo comercial entre Colombia y Venezuela en su entrevista al diario el País: “En los últimos años el Producto Interno Bruto venezolano cayó cerca del 75%. Del 2015 al 2020 se recupera; se estabiliza en el 2021 y ya va a crecer en el orden del 18 al 22% en el 2022. (…) Y lo que planteamos es que al final del Gobierno del presidente Petro, el 7 de agosto del 2026, vamos a haber recuperado unos niveles cercanos a los 4.000 o 4.500 millones de dólares, que van a estar en un 65-70% frente a nuestra mejor época en el 2008, que fue de cerca de 8.000 millones de dólares. Esta es una recuperación lenta pero segura, estable, y recuperando la legalidad y la institucionalidad”.

6. Llegó el momento de perderle el miedo a la cartera en mora avanzada

No en vano Colombia cuenta con uno de los mercados más maduros de la región, en la gestión, recuperación y venta de cartera castigada: las cifras más recientes (mayo 2022) dan cuenta de Cartera Castigada en poder de las entidades crediticias en Colombia, del orden de los $38.8 billones de pesos, por fuera de balance.

Cifra millonaria si se compara con los $22,8 billones que es el saldo total de cartera vencida, en balance en mora mayor a 30 días al mismo corte. Es decir que la cartera castigada fuera de balance representa el 148% del total de la cartera vencida mayor a 30 días de mora, lo que refleja importantes oportunidades derivadas de su gestión inteligente y un amplio potencial de inversión en materia de activos en dificultades (distressed assets).

Y es que, a pesar de la crisis por la pandemia y los momentos de coyuntura actuales, los operadores de cartera castigada en Colombia celebran un buen año, teniendo en cuenta que la recuperación ha mantenido su dinámica; incluso en algunas carteras se ha incrementado.

Este negocio de compraventa de cartera castigada se constituye en una billonaria industria en Colombia y en la Región, de comportamiento contra cíclico, que además de convocar actores de todo tipo, se distingue por su alto nivel de sofisticación.

Sin embargo, aún hay actores del mercado que hasta ahora continúan tímidos frente a su cartera de mora avanzada, como lo son las cooperativas, el retail, los telcos y el sector real; sectores, que, a diferencia de los bancos, aún no se dejan seducir por esta práctica que va más allá de “limpiar balances”, mejorar la foto al momento de requerir fondeo y permitir concentrase en los indicadores “core del Negocio”.

Sin duda en momentos de coyuntura, la necesidad de darle liquidez al activo improductivo hace que la cartera castigada tome mayor relevancia.

Es por esto que vuelven a tomar fuerza los mal llamados “bancos malos” “bad bank”, figura que desde hace muchos años existe en algunas entidades financieras con gran éxito, la que ahora renace pero con distinto propósito: esta figura cuyo objetivo ha sido el cierre del ciclo de riesgo de crédito con la recuperación final de la cartera a partir de estrategias diferenciadas, ha ido evolucionando hacia un nuevo concepto de mayor trascendencia: la rehabilitación del deudor vencido para que pueda ser sujeto de crédito de nuevo, y es aquí en donde encuentran los empresarios de este mercado, su mayor aporte social y económico a un país que demanda un mercado financiero que ofrezca oportunidades para todos.

7. El espacio de los criptoactivos – con una capitalización promedio de 1, 8 billones de dólares en 2021– tiene un enorme potencial de crecimiento.

El crecimiento y la consolidación del mercado de criptoactivos y la web 3.0 tendrán un efecto significativo en el modelo de negocio de las entidades financieras.

Según lo expone, Juan Redondo, Associate Partner de Bain & Company, consultora global que ayuda a los creadores de cambios más ambiciosos del mundo a definir el futuro: “Con el estado actual del espacio de criptoactivos en Colombia y todo el mundo, hoy tenemos claro que la demanda no solo está creciendo, sino que transformará de manera profunda la manera en que las personas harán pagos, invertirán su dinero, salvaguardarán activos, obtendrán crédito y buscarán rentabilidad” explicó, lo anterior sumado al hecho que en Colombia gracias al desarrollo del sandbox regulatorio, ya hay entidades financieras que están preparando motores para iniciar operaciones con criptoactivos.

De acuerdo con la consultora, para 2030 estas innovaciones en la estructura del sistema financiero habilitadas por la tecnología Blockchain, permitirán un fácil acceso a un portafolio diversificado de activos digitales, ejecutar transacciones sin costo en tiempo real, sin limitaciones geográficas y crucialmente, la liquidación de transacciones en diferentes tokens sin necesidad de canje.

Este panorama del futuro amenaza con desconectar a las entidades financieras tradicionales de los mercados financieros globales desintermediados y reducirlas, en el mejor de los casos a un rol de asesoramiento”, sentenció Redondo, para quien, sin embargo, los bancos tienen aún la oportunidad de salir bien librados de esta amenaza y fortalecer su negocio “si establecen no solo una postura estratégica de activos digitales, sino además una priorización clara y específica de la oferta y sus casos de uso”.

De fallar en esta tarea, los bancos podrían quedar por fuera de un mercado con una capitalización aproximada de 1,8 billones de dólares en el último año, en el que las inversiones de capital privado han sido importantes con más de 50.000 millones de dólares en 2021 y más de 19.000 millones a la fecha.

8. Importancia de los micronegocios y las microfinanzas en Colombia

Colombia es un país de microempresas. Según el DANE en Colombia hay 5.8 millones de micronegocios, así mismo, según Confecámaras cerca del 90% de las empresas son micro y del total de empresas creadas en el 2021 el 99,4% fueron microempresas.

Uno de los principales retos y a su vez oportunidades para Colombia es apoyar de manera multidimensional a la microempresa en su camino a la formalización y de esta manera reducir la desigualdad, generando bienestar social y económico en los colombianos y así con oportunidades de trabajo, aportar para mejorar los críticos indicadores sociales de pobreza monetaria 39.3% y pobreza extrema del 12.2%.

Acompañar de manera multidimensional el desarrollo de la microempresa, que además de fortalecerla, le ayudará a generar dinámicas de formalización teniendo en cuenta que entre las principales debilidades que limitan el crecimiento están la baja productividad, un sistema de formalización complejo y costoso para un empresario con escasa educación, tarifas para formalización sin proporcionalidad acorde con el tamaño de la empresa, dificultades en el acceso a crédito, poca educación financiera, baja adopción de tecnologías y barreras el acceso a mercados.

Uno de los aspectos que aporta al crecimiento de los micronegocios en Colombia es la Inclusión Financiera, donde a pesar de los avances de Colombia aún se observa una importante brecha de acceso a los servicios financieros, que en muchas ocasiones se traducen en agiotismo y gota/gota.

Por otra parte, hay que resaltar la importancia para el país y la necesidad de establecer Incentivos al sector rural y agropecuario. Más de 11 millones de colombianos habitan en la ruralidad y carecen de los canales, respaldo y recursos de financiamiento que les permitan facilitar el desarrollo oportuno de las actividades relacionados con el ciclo productivo primario y actividades conexas.

A pesar de los esfuerzos realizados, y de los resultados obtenidos en el primer semestre de 2022 donde el comportamiento de las principales variables que miden el desempeño de la industria microfinanciera dejó como resultado un balance positivo que se destaca por la solidez de los resultados que, para el grueso de las mediciones mostraron tendencia de mejora tanto en las comparaciones de año corrido, como frente a promedios históricos y la perspectiva para el cierre del año continúa en senda favorable. Sin embargo, es importante tener en cuenta varios factores como la inflación, las mayores tasas de interés, el crecimiento del consumo y la reducción del ahorro este último especialmente en los hogares, lo que puede significar un deterioro de los indicadores de cartera especialmente del consumo, más que del microcrédito.

Para microcrédito al cierre de julio de 2022 se observaron en las variables de alcance y productividad, un dinamismo sin precedentes desde el cierre del primer trimestre del año, mostrando un balance agregado favorable en las comparaciones con los promedios de los últimos cinco años.

A julio de 2022 el saldo de cartera bruta de microcrédito registró un crecimiento año corrido de 7,5% gracias a un mayor crecimiento de los desembolsos en el mes de julio, lo que permitió que la cartera bruta registrara por tercer mes consecutivo variación mensual real positiva.

Sin embargo el gran reto está en la profundización financiera de la base de la pirámide, donde conjuntamente entre la industria microfinanciera que tiene presencia en todo el territorio nacional y conoce las dificultades de los micronegocios de los 1.103 municipios colombianos, y el gobierno nacional de la mano de entidades como Finagro, Bancoldex, Fondo Nacional de Garantía -FNG, Fondo Agropecuario de Garantías- FAG podemos aportar en la superación de la pobreza, ofreciendo oportunidades que aporten al crecimiento económico de Colombia acorde con las características particulares de cada región .

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