Del laboratorio a la disrupción total: el caso Hey Banco que conquistó a Fintech Americas 2026

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La innovación no siempre nace de tecnologías potentes  ni de algoritmos infalibles. A veces, nace de quien se atreve a cuestionar cómo funciona realmente la relación entre el ser humano y su dinero.

Esa persona es Demetrio Strimpopulos, Chief Design Officer de Hey Banco, el neobanco mexicano que acaba de ser coronado como el banco más disruptivo de América Latina en los Premios Fintech Americas 2026.

Ni Demetrio, ni su equipo, ni siquiera Manuel Rivera su CEO se lo podían creer: "Celebramos el Premio Platino en México y Fintech Americas 2026 nos sorprendió con algo mayor: ser nombrados uno de los Bancos Innovadores Financieros de las Américas.  Este hito confirma que nuestra apuesta por la IA y la transformación digital no solo funciona en México, sino que marca el ritmo en todo el continente".   Un premio inesperado pero bien recibido, bien logrado y bien ganado. 

Hey Tech, es la nueva unidad especializada en infraestructura financiera e inteligencia artificial de Hay banco.  Funciona como servicio (SaaS) para el sector financiero en México y Latinoamérica., consolidado una evolución que trasciende el modelo de neobanco tradicional y avanza hacia un esquema de infraestructura financiera como servicio, convirtiendo su experiencia operativa, cumplimiento regulatorio y desarrollo tecnológico en una plataforma exportable para el sector financiero bajo los más estrictos estándares bancarios.

La iniciativa capitaliza la madurez tecnológica desarrollada dentro de su operación bancaria regulada para ponerla al servicio del ecosistema financiero regional.

Hey Tech inicia con tres verticales de negocio: modelos de inteligencia artificial aplicados al sistema financiero; soluciones de automatización para procesos de cobranza y tesorería inteligente; y acceso a SPEI Indirecto en México. La propuesta integra capacidades probadas en operación bancaria real, orientadas a mejorar la eficiencia operativa, fortalecer controles, optimizar la experiencia del usuario y acelerar el lanzamiento de nuevos productos financieros.

La plataforma opera bajo un enfoque API-first y esquema modular, permitiendo a bancos, fintechs y otras entidades integrarse de forma ágil a una infraestructura con cumplimiento regulatorio y estándares de seguridad alineados a la normativa vigente. El acceso a SPEI Indirecto representa un habilitador estratégico para instituciones que buscan participar en el sistema de pagos sin desarrollar conectividad propia.

Actualmente, estos desarrollos forman parte de un ecosistema tecnológico integra más de 40 modelos activos de inteligencia artificial que operan de forma transversal en procesos críticos del banco. Desde la originación y evaluación de riesgo hasta la prevención de fraude, la personalización de productos y la automatización de operaciones, estos modelos funcionan en producción bajo supervisión regulatoria y métricas de desempeño integradas a la operación.

En los próximos meses, Hey Tech ampliará su portafolio con soluciones especializadas en riesgo crediticio, detección avanzada de fraudes, validación biométrica, motores de personalización, ventas digitales inteligentes y automatización avanzada de procesos financieros, consolidando una oferta basada en inteligencia artificial operando en producción y bajo supervisión regulatoria.

Sin duda el año 2026 ha sido vertiginoso para Hey banco. 

Apenas el pasado 28 de enero, la compañía celebraba las autorizaciones recibidas para poder concluir formalmente su proceso de escisión-fusión de los productos y servicios que se administraban en Banco Regional, S.A. (Banregio), iniciando una nueva etapa como Hey Banco, una Institución de Banca Múltiple totalmente independiente como institución financiera regulada, aunque continúa formando parte de Banregio Grupo Financiero. 

Hey BAnco opera bajo un modelo de negocio rentable, resultado de un enfoque disciplinado en la gestión financiera, el desarrollo de productos y la evolución gradual de su plataforma digital integral para personas y empresas, manteniendo su enfoque en eficiencia operativa, solidez financiera y una experiencia digital centrada en el cliente, con los depósitos protegidos por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario.

Por su parte, Banregio, continuó operando conforme a su estrategia y enfoque de negocio, como uno de los bancos más sólidos para los emprendedores de Pequeñas y Medianas Empresas en México.  Recordemos que Banregio se fundó en medio del “Error de Diciembre”, uno de los peores momentos económicos de la historia moderna de México. Esa experiencia marcó profundamente la cultura de Banregio: enfoque en resiliencia, conservadurismo financiero, crédito responsable, actuación ética y transparentey cercanía con el cliente, dandole prioridad a las relaciones de largo plazo. 

La disrupción no se construye sola, se construye con equipos visionarios y líderes que jalonan el cambio

La visión disruptiva y empuje constante han sido la brújula para alcanzar este nivel de innovación en el banco, visión que se materializa en un nombre:  Demetrio Strimpopulos, un hijo de familia griega que migra a México en la post-guerra, hoy todo un líder, referente con más de 33 años de experiencia en el sector bancario mexicano, especializado en innovación, transformación digital, diseño centrado en el usuario y experiencia del cliente.   Es miembro fundador de Banregio (desde 1994) y ha desempeñado roles clave en Tecnología, Comercial, Canales Electrónicos, Diseño de Productos e Innovación. Lideró la creación de Banregio Labs, el área de innovación que dio origen al spin-off de Hey Banco, el banco 100% digital del grupo.   En la actualidad impulsa un modelo de banca simple, intuitiva y humana que simplifica los servicios financieros mediante diseño excepcional y aprendizaje continuo de la experiencia del cliente.

Y es que Strimpopulos no llegó aquí por casualidad. Tiene 33 años de experiencia que dieron un salto , nada más ni nada menos que en el año 1994, cuando Banregio Grupo Financiero obtuvo su licencia bancaria en medio de la peor crisis financiera que ha vivido México: el “error de diciembre”. Aquel año marcó a una generación de banqueros. Para Demetrio, fue la forja de un principio que hoy aplica en cada decisión de diseño: la resiliencia no se mide en balances, sino en la capacidad de poner al cliente en el centro cuando todo se desmorona.

Por su parte, Manuel Rivero Zambrano,  CEO de Hey Banco es además  Director General de Regional, S.A.B. de C.V.   Manuel Rivero se define como un joven mexicano que descubre su pasión por los números y las finanzas, decidiendo estudiar la licenciatura de Administración Financiera en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.   Se unió a Banregio en 2003 y al día de hoy, cuenta con 20 años de experiencia en la banca. Representa a la cuarta generación de una familia de banqueros que ha estado en el negocio bancario desde 1947. (Banregio fue fundado precisamente en 1994 por su padre y su tío (Manuel y Jaime Rivero Santos).  Manuel ha desarrollado diferentes puestos directivos y de liderazgo dentro de la Institución Financiera, donde ha participado en el desarrollo de nuevos negocios, productos y servicios, así como en la definición e implementación de los planes estratégicos del grupo.

Hey Banco no es solo una app. Es un modelo de banca simple, intuitiva y humana que elimina fricciones que tradicionalmente aumentan el riesgo crediticio y complican la cobranza.

Para para Hey el reto va más allá: la innovación real no es crear productos nuevos, sino cambiar comportamientos de las personas.   

“La innovación no empieza con productos nuevos, sino cuestionando cómo funcionamos económicamente como sociedad”, como lo ha repetido Strimpopulos . Y esa filosofía se traduce en algo muy concreto: cuando el diseño es realmente centrado en el usuario, el riesgo se reduce porque el cliente quiere quedarse, quiere pagar y quiere crecer con el banco. Menos abandono, menos mora reactiva, más lealtad orgánica.

El jurado de Fintech americas vió en Es una herramienta estratégica de mitigación de riesgo. Una app que se entiende en tres segundos reduce errores operativos. Una experiencia que genera confianza reduce la mora antes de que aparezca. Un producto que resuelve dolores reales del cliente latinoamericano —el que vive entre ciclos de inflación, incertidumbre y necesidad de liquidez inmediata— convierte el riesgo en oportunidad de negocio.

Pero más allá de la herramienta, de la app, Demetrio nos deja una gran reflexión:  Demetrio concibe la innovación como la capacidad de generar valor a través de un cambio de consiente de comportamiento.   Cuando hablamos de Innovación nos podríamos imaginar Inteligencia Artificial, hacer una innovación grande y disruptiva. Pero la innovación del futuro será a otro nivel:  Influir positivamente en las decisiones del usuario nos hará ser personas más conscientes, más responsables. Y para ello hay que entender el contexto o podríamos poner nuestra mente en automático y dejar que el azar conduzca nuestras vidas. Demetrio Strimpopulus nos da una cátedra de la innovación pero en un sentido más grandehacer que sea una aliada de nuestra vida. Por que como el lo señala: la siguiente revolución no será tecnológica sino psicológica

Ahora el gran reto de Hey y de toda la banca y las Fintech es la adopción financiera,  por que la inclusión ya no es la barrera ahora la gran barrera es que la  gente use el sistema, que confíe en productos financieros y esto implica un cambio cultural como esfuerzo sistémico, donde la educación financiera debe generar aprendizaje significativo, no solo información.

 

CICLO DE RIESGO ABC 

Aprendamos todos de un poco de historia económica y Financiera latinoamericana:  

¿Qué fue el “Error de Diciembre”? El “Error de Diciembre” es el nombre que se le dio en México a la grave crisis económica de 1994-1995, con 

fuga masiva de capitales y el colapso económico conocido internacionalmente como el Efecto Tequila.

 Ante desequilibrios acumulados durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y apenas 19 días después de que Ernesto Zedillo asumiera la presidencia, el gobierno decidió devaluar el peso mexicano de manera abrupta.  El dólar pasó de aproximadamente 3.40 pesos a más de 7 pesos en pocas semanas (una devaluación de más del 100%).  La inflación se disparó, (más del 50% en 1995);  Caída del PIB de casi 6.2% en 1995.  Miles de empresas cerraron y se perdieron muchos empleos.  Aumento drástico de las tasas de interés (llegaron a más del 100% anual).  Pérdida de confianza internacional en la economía mexicana. 

La mayoría de analistas coincide en que fue una acumulación de problemas estructurales, no un solo error.

El “Error de Diciembre” provocó la quiebra de la mayoría de los bancos mexicanos y llevó al gobierno a activar el Fobaproa, un mecanismo que convirtió las deudas impagables de los bancos en deuda pública para evitar el colapso total del sistema financiero. Fue uno de los rescates bancarios más grandes y polémicos de América Latina. Aquí tienes una explicación profunda, clara y basada en fuentes verificadas.

La crisis de 1994–1995 dejó a los bancos: Sin liquidez, Con carteras vencidas gigantescas, Incapaces de pagar sus deudas en dólares y enfrentando corridas bancarias masivas.  El sistema financiero estuvo a horas de colapsar.  

Más del 80% del sistema bancario requirió apoyo estatal o reestructuración profunda. 

Se absorbieron deudas por 552,000 millones de pesos (≈ 100 mil millones de dólares con intereses). 

Dicen los críticos que el  55% de esa deuda correspondía a grandes empresarios y banqueros, no a pequeños ahorradores.

Se estima que el rescate costó entre 15% y 20% del PIB de México

El Fobaproa se volvió uno de los temas más controversiales de la política mexicana por varias razones, entre ellas por la socialización de pérdidas privadas; Las deudas de bancos y grandes empresarios se convirtieron en deuda pública.

Y no faltaron los Casos de corrupción:  protestas masivas anunciaban Créditos simulados; Empresas ligadas a políticos beneficiadas; Financiamiento de campañas políticas incluido como “cartera vencida”. La deuda del Fobaproa siguió  pagándose décadas después.

En 1998, el Fobaproa fue reemplazado por el IPAB (Instituto para la Protección al Ahorro Bancario), que hoy funciona como el “seguro de depósitos” mexicano y el  sistema bancario fue completamente reestructurado. Hoy México tiene uno de los sistemas bancarios  más sólidos y más regulados de la región, precisamente por esta crisis.  La banca comercial es la dominate, quien concentra 44% de todos los activos financieros del país. Le siguen las Afores (20%), fondos de inversión (11%), banca de desarrollo (10%), aseguradoras (8%) y casas de bolsa (4%).

Tres décadas después del “Error de Diciembre”, el sistema financiero mexicano ha evolucionado hacia un modelo más sólido, regulado y diversificado, pero también enfrenta desafíos estructurales que condicionan su crecimiento.

Hoy, México tiene un sistema financiero estable pero incompleto, con alta concentración bancaria, baja penetración crediticia y una creciente disrupción impulsada por fintech y neobancos.

Gran parte del sistema está en manos de capital extranjero.   Por su parte, a pesar de su tamaño, el sistema financiero mexicano presenta una debilidad estructural:  El crédito al sector privado representa menos del 35% del PIB