Mibanco: la suma del exitoso modelo peruano con la experiencia y trayectoria de Bancompartir para llevar las microfinanzas a otro nivel en Colombia

El banco de la Microempresa de Colombia Mibanco, surge tras la fusión por absorción entre el banco colombiano de microcrédito Bancompartir y la financiera Edyficar, brazo microfinanciero del holding peruano Credicorp, fusión que incluyó también a la microfinanciera Encumbra, que operaba principalmente en Medellín y Santander.

Mibanco es la entidad financiera líder de las microfinanzas en América Latina y el segundo jugador más relevante a nivel mundial. En Perú, cuenta con 22 años de experiencia trabajando con el propósito de transformar la vida de las personas, comprometida con su inclusión financiera y progreso. Cuenta con una cartera de colocaciones de USD 3,000 millones, cerca de 1.5 millones de clientes y más de 300 puntos de atención en todo el Perú. Su relevancia en el mercado regional llevó al grupo Credicorp a considerar esta marca para la nueva entidad, dejando de lado a Bancompartir. Sin duda la decisión no fue nada fácil teniendo en cuenta el liderazgo y la amplia trayectoria de Bancompartir, que si bien nació como banco en el año 2015, suma a su experiencia cerca de tres décadas de un caminar exitoso en el mercado de las microfinanzas en Colombia, a través de la no menos importante historia de Finamérica, reconocida como pionera del microcrédito en el país.

Los colombianos comienzan también a familiarizarse con el nombre de Humberto Javier Ichazo, gerente general de Mibanco Perú, quien lidera la Unidad de Negocio de microfinanzas al interior de Credicorp, y quien también estará, desde su liderazgo en la Junta Directiva, impulsando la visión de largo plazo de la entidad. Para Ichazo, si bien las microfinanzas y el sistema financiero se han visto golpeados por esta pandemia, es claro que el sector se va a recuperar mucho más rápido por la capacidad de resiliencia y reconversión que tienen los actores del segmento. Por su parte, Colombia resulta un mercado más grande (Colombia tiene casi 50 millones de habitantes vs. 31 millones de Perú), lo cual fue un factor determinante para incursionar de esta manera tan potente en el país. Mibanco inicia con una planta de personal de 2.500 empleados, cartera por US$290 millones, un grupo cautivo de 535 mil clientes (140.000 con operaciones de crédito), y una participación del mercado del 8%, atendido por una red de cerca de 130 oficinas. Sin embargo sus aspiraciones son ambiciosas: su meta es apropiarse del 17% del mercado de microcrédito del país a partir de un plan que persigue el crecimiento del tamaño del mercado, en el que se estima que hay cerca de 7 millones de microempresarios que aún no tiene crédito formal. Tarea nada fácil, teniendo en cuenta, por una parte los importantes jugadores financieros que atienden este mercado, liderado hoy por entidades de gran potencia como Banco Mundo Mujer, Bancamía, Banco W y Banco Caja Social; y en el que también tienen tajada los bancos multisegmento como Bancolombia y Banco de Bogotá, además de las 180 cooperativas de ahorro y crédito; y por el otro, el difícil momento económico y social del país por la Pandemia. Como lo explica Value & Risk: “el banco se enfrenta a desafíos respecto a los efectos que pueda tener la actual coyuntura sobre el crecimiento, provisiones y calidad del activo. Factores claves para el cumplimiento de las expectativas de posicionamiento, expansión y consolidación”.

La transición

Desde inicios de diciembre, algunas de las oficinas de la entidad ya están operando con la marca Mibanco especialmente en Antioquia y el Eje Cafetero. Este proceso se irá acelerando y llegará a todas las ciudades para culminar en el primer semestre del 2021. Durante el último año, el trabajo de los equipos de ambas entidades ha sido intenso para garantizar que la fusión sume lo mejor de ambas. Es así como en línea con las mejores prácticas de Credicorp, se reforzó el modelo de cobranza, se rediseñó el plan de incentivos y robusteció la gestión de riesgos. Finalmente, se realizaron algunos cambios en la estructura organizacional, entre los que se encuentran, los miembros de la Junta Directiva, el Vicepresidente de Negocios, de Riesgos y de Gestión y Desarrollo Humano, así como el Oficial de Cumplimiento y la creación de la Dirección de Acompañamiento y Seguimiento Crediticio.

Lo nuevo que veremos

Mibanco aportara a la estrategia, su experiencia en productos como crédito de vivienda para microempresarios y créditos especializados para mujeres. Sin embargo su foco está en el segmento de pequeñas empresas, lo que seguramente
implicará el incremento del monto del crédito promedio que oscilaba entre los 4 a 6 millones de pesos a plazos que van entre los 18 meses, a partir de una estrategia de escalamiento que permita probar la real capacidad de pago de los deudores. Uno de los grandes diferenciales será la agilidad; según Ichazo: “en Perú, el crédito se puede entregar en el día, se origina en la mañana y se entrega en la tarde o al día siguiente”. Entre los productos que seguramente veremos llegar de la mano de MiBanco estará productos digitales y especialmente varios modalidades innovadoras para el pasivo y productos de inversión, teniendo en cuenta el liderazgo en este mercado de Tyba, la fintech, que opera una plataforma digital que presta asesoría financiera para brindarle a los colombianos acceso a inversiones a su medida, a través de cuentas ómnibus, en Fondos de Inversión Colectiva (“FICs”), con base a la diversificación, selección y asignación de riesgos de cada usuario a menores costos de transacción.

¿Quién es Credicorp?

Credicorp, con presencia en Bolivia, Chile y Colombia, cuenta con un portafolio diverso de servicios organizado en cuatro líneas de negocio: Banca Universal, a través del Banco de Crédito del Perú - BCP y Banco de Crédito de Bolivia;
Microfinanzas, a través de Mibanco (Perú y Colombia) y Si, Vamos Juntos (Bolivia); Seguros y Fondos de Pensiones, a través de Grupo Pacifico y Prima AFP; y Banca de Inversión y Gestión de Patrimonios, a través de Credicorp Capital,
Ultraserfinco (Colombia), Gestión de Patrimonios del BCP y Atlantic Security Bank. Asimismo, a través de Krealo, el brazo innovador de la corporación, se crean, invierte y gestionan fintechs en la región, entre las que se encuentra
la facilitadora de pagos Culqi; la billetera digital chilena Tenpo; el sistema de venta digital Wally; y el market place peruano Lumingo.com.

Si bien los avances en profundización financiera en Colombia son bastante positivos, el gran enemigo sigue siendo el gota a gota, al que sigue acudiendo el grueso de la población que sigue excluida de la financiación formal, lo cual se convierte en un problema no solo financiero, sino social, ya que para todos es sabido que este mercado se alimenta de recursos de las cadenas delictivas locales. Una de las mayores barreras del acceso al crédito formal es la falta de información de estas poblaciones, por lo que serán ganadores modelos como el de Mibanco que reza creer más en la palabra de los microempresarios que en los documentos. Sin duda será aquí, en la práctica, donde se definirá el liderazgo del mercado.