Reprogramaciones y refinanciaciones mantuvieron la estabilidad

La Asociación de Bancos del Perú presentó un informe sobre la evolución del crédito en ese país,, donde destaca que el sector “ha mostrado gran solidez en los últimos años y durante el 2020 esta tendencia no se vio comprometida”.

Revista Ciclo de Riesgo destaca algunos puntos importantes del informe en el que se concluye que es crucial la suma de esfuerzos de los sectores público y privado para incentivar la reactivación económica.

A través del programa Reactiva Perú se evitó el rompimiento de la cadena de pagos durante el estado de emergencia. El programa garantizó un monto total de S/ 58,094 millones de créditos que beneficiaron a 547,108 empresas, de las cuales un 99% son medianas, micro y pequeñas empresas (MiPymes).

Por lo tanto, Reactiva permitió una mayor expansión del crédito de todos los segmentos empresariales. En el caso del segmento de MiPymes, los créditos crecieron en 37% en diciembre del 2020 respecto al año 2019, mientras que los créditos a grandes empresas y corporativos se elevaron a una tasa de 9.9%, respecto al año previo.

Asimismo, la mayor disposición al ahorro sumada con las ayudas económicas implementadas por el Gobierno y el sector financiero llevaron a un aumento acelerado en el monto de depósitos bancarios. Así, este saldo llegó a S/ 116.4 mil millones en el mes de diciembre del 2020, con un crecimiento de 21% respecto al mismo mes del año anterior.

De otro lado, así como en otros países latinoamericanos, las entidades del sistema financiero de Perú desplegaron mecanismos a favor de sus clientes, con el objetivo de que no se vieran perjudicados económicamente y contaran con facilidades en sus obligaciones de pago.

Para ello, la Superintendencia de Banca y Seguros del Perú (SBS) decretó medidas de excepción y medidas prudenciales complementarias a favor de las entidades financieras, con el fin de que puedan ser aplicadas para optimizar la gestión de riesgos de los créditos, brindar alivio económico y soporte cercano a las empresas y clientes dentro del sistema.

La suma de créditos reestructurados y refinanciados ha presentado un desempeño importante en los últimos meses y al mes de diciembre del 2020, esta suma reportó un saldo de S/. 5,614 millones, cifra que representó un crecimiento anual de 38%, respecto a similar periodo en un año previo.

Asimismo, otra alternativa fueron las reprogramaciones, mecanismo que, a diferencia de los refinanciamientos y las reestructuraciones, se ofrecieron a los clientes que estaban al día al inicio de la pandemia, o que, como máximo, contaban con 15 días de atraso al cierre de febrero de 2020.

Las reprogramaciones implican el otorgamiento de periodos de gracia, y la extensión del plazo total del crédito. Además, para el año 2020, las reprogramaciones involucraron una reducción de la tasa de interés efectiva, la no capitalización de intereses generados, condonación de cuotas, o combinaciones de dichas opciones que se tradujeron finalmente en la reducción del costo efectivo de los créditos.

El sector bancario reprogramó créditos con bastante dinamismo, alcanzando un pico de S/ 112 millones en junio (considerando sólo a socios de ASBANC), luego de lo cual dicho saldo fue reduciéndose, producto de algunas reversiones y del normal repago del capital de los créditos con las nuevas condiciones ofrecidas. A inicios de enero del 2021, las reprogramaciones alcanzaron los 4.2 millones de créditos por un monto de S/ 82 mil millones, lo que equivale al 24% de la cartera total.

Es importante notar que este mecanismo de ayuda fue más representativo para el segmento de consumo, en el cual se reprogramó un 88% de la cartera, seguido por el segmento de MiPymes con un 75%. Al desagregar la cartera de consumo, los créditos de consumo revolvente fueron los que accedieron en mayor grado a reprogramaciones (53% respecto a la cartera total de consumo), mientras que los créditos a la pequeña y mediana empresa fueron los más beneficiados dentro del segmento de créditos a empresas: el monto de estas operaciones representó el 39% y el 23% del saldo total, respectivamente. En cuanto a la modalidad del monto reprogramado, el 80% correspondió a reprogramaciones individuales, y el 20% restante a las masivas.

Medios de pago digitales

En medio de la pandemia, las entidades financieras facilitaron el acceso a servicios virtuales y/o digitales ante la mayor demanda de operaciones a través de canales no presenciales, impulsando una mayor inclusión financiera en el país.

Los medios de pago virtuales presentaron un crecimiento importante durante la pandemia, desplazando a su vez a los medios de pago físicos. Para el mes de diciembre del 2020, las transacciones virtuales alcanzaron 91 millones de operaciones con un crecimiento de 94% respecto al mismo mes en el 2019, mientras que las operaciones presenciales alcanzaron 41 millones con una caída interanual de 9%, respecto a similar periodo en un año previo. Al observar la incidencia de crecimiento de operaciones por canales virtuales, la banca móvil fue la que registra el mayor aporte.