Entidades vigiladas por la SFC aceleran el ritmo de implementación de sus estrategias de innovación: nivel avanzado subió 16 puntos

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-  En Innovarómetro 2021 el 30% de las entidades financieras tradicionales reportó un estado “avanzado” de innovación, mientras que en el período pre-COVID-19 este nivel era del 14%.

 - Para las Fintech el acelerador se evidenció en el nivel “muy avanzado" que pasó del 15% al 41% entre cada una de las mediciones.

-   El Espacio Controlado de Prueba -ECP- en laArenera de la SFC (sandbox regulatorio) es visto como beneficioso para probar innovaciones relacionadas con pagos electrónicos, mejora de procesos internos, gestión de riesgos y soluciones de servicio al cliente.

-   Las fintech manifestaron un alto interés por ofrecer soluciones innovadoras en iniciativas de educación financiera, por lo que se espera que el ECP sea usado para probar este tipo de    iniciativas.

-    El modelo de banca abierta es percibido como la posibilidad para transformar el ecosistema durante los próximos años.

 

La Superintendencia Financiera de Colombia – SFC publicó los resultados de InnovarómetroSFC 2021, un estudio que revela el ritmo de implementación de las estrategias de innovación tanto de las entidades vigiladas como de las Fintech durante los últimos años.

Si bien la innovación tecnológica venía avanzando con paso firme en el objetivo de ampliar la oferta de productos y servicios a los consumidores financieros, tal y como se evidenció en la encuesta de 2018, los resultados del InnovarómetroSFC 2021 ratifican que la pandemia por COVID-19 aceleró dicho proceso.

De acuerdo con el sondeo realizado entre abril y junio del presente año, el 30% de las entidades financieras tradicionales reportan un estado “avanzado” de innovación, mientras que para el período pre-COVID-19 dicho nivel era del 14%.

Para las Fintech, el mayor crecimiento se registró en el nivel “muy avanzado” de la implementación de su estrategia de innovación, el cual pasó del 15% al 41% entre 2018 y 2021.

La encuesta 2021 consultó a 177 empresas, de las cuales 138 son entidades financieras tradicionales (78%) y 39 Fintechs (22%), lo que representa casi tres veces la base de encuestados que respondieron el Innovarómetro en 2018.

Otro de los resultados obtenidos en el análisis refleja que, a pesar de las dificultades económicas generadas por la pandemia, las Fintech lograron ampliar su base de clientes en el último año, fenómeno impulsado por el despegue de las billeteras digitales y los canales tecnológicos utilizados para dispersar los auxilios del Gobierno a más de tres millones de hogares en el marco del Programa de Ingreso Solidario.

Respecto a la innovación de productos y servicios financieros para los consumidores, el 70% de las entidades financieras tradicionales y más del 95% de las Fintech consideran crucial continuar buscando oportunidades apalancadas en desarrollos tecnológicos para rentabilizar nuevos mercados.

Así, y a raíz del aumento significativo en el número de operaciones efectuadas a través de canales digitales, principalmente móvil (52% de participación) e internet (18%) durante el aislamiento preventivo, las entidades buscan profundizar el uso de estos medios.

La mayoría de las entidades está enfocada en la población bancarizada para rentabilizar la relación existente con sus usuarios o para competir por atraer dichos clientes. Cerca del 70% de las entidades tiene a los consumidores bancarizados como objetivo y menos del 20% se enfoca hacia la población rural o de escasos recursos.

Incorporar a la vida financiera a personas de la población tradicionalmente excluida (jóvenes, trabajadores informales y población rural) es uno de los principales retos para los próximos años y es aquí donde los desarrollos tecnológicos y el uso de fuentes alternativas de información pueden contribuir a una oferta de valor más costo-eficiente e incluyente.

Oportunidades para la innovación

Las entidades financieras tradicionales han diversificado su oferta de productos y servicios. Un 51% de los encuestados espera concentrar los esfuerzos en mejorar sus procesos internos en los próximos 5 años y un 49% en pagos electrónicos. Las organizaciones consultadas trabajan en la implementación y fortalecimiento de múltiples mecanismos de atención y protección al consumidor como parte de su estrategia de innovación.

Un 90% de las entidades financieras tradicionales implementó en 2021 mecanismos de asesoría/atención virtual, un 87% abrió un canal específico de quejas y reclamos y un 79% trabajó en la protección de la información y datos personales. Un 87% de las Fintech ofreció asesoría/atención virtual, un 77% trabajó en la transparencia en la publicación de la información financiera y un 77% en la protección de la información y datos personales.

Para las entidades financieras tradicionales, los principales desafíos de la innovación se relacionan con los aspectos de ciberseguridad, el manejo de datos y la seguridad de la información (21%), la excesiva carga regulatoria (17%) y la baja asignación presupuestal y acceso a financiación (12.3%).

Por su parte, las Fintech identificaron dentro de estos desafíos la excesiva carga regulatoria (18% del total), los elevados costos fijos y operativos (18%) y la falta de educación financiera y cultura digital (15%).

LaAreneraSFC abierta a nuevas iniciativas

Una proporción importante de los encuestados considera que podría beneficiarse del Espacio Controlado de Pruebas -ECP- en laArenera de la SFC (sandbox regulatorio) para poder probar innovaciones relacionadas con pagos electrónicos, mejora de procesos internos, gestión de riesgos y soluciones de servicio al cliente.

Es de destacar el interés de las Fintech para ofrecer soluciones innovadoras en iniciativas de educación financiera, por lo que se espera que el ECP sea usado para probar innovaciones con este propósito.

Por otro lado, las entidades financieras tradicionales y las Fintech encuestadas ven en el modelo de banca abierta un potencial transformador del ecosistema durante los próximos años al mejorar los procesos de vinculación, la iniciación de servicios de pago con cuentas de otras entidades, la puesta en marcha de plataformas de manejo financiero, el uso de fuentes de información adicional para tomar decisiones de crédito, el desarrollo de comparadores sobre productos, tarifas y canales, así como la oferta de servicios complementarios.