El Banco Central de Chile ha puesto en marcha una demanda de capital contracíclico para las entidades bancarias

Miércoles 24 de Mayo
Durante la reunión de política financiera, el Consejo del Banco Central de Chile decidió por unanimidad activar el Requerimiento de Capital Contracíclico al nivel del 0,5% de los activos ponderados por riesgo. Esta medida será aplicable en un plazo de un año.
Después de concluir la reunión de Política Financiera, los consejeros tomaron la decisión unánime de activar esta medida en respuesta a la situación externa de los mercados. El Banco Central emitió un comunicado en el que indicaba que “la activación del RCC era una medida de precaución ante la creciente incertidumbre externa. Aunque el escenario macroeconómico ha seguido la evolución prevista, ha aumentado el riesgo de un shock externo severo”.
El requerimiento de capital contracíclico (RCC) es una medida macroprudencial diseñada para fortalecer la capacidad de la economía para hacer frente a situaciones de estrés extremo, derivadas de riesgos de naturaleza sistémica. Su propósito es incrementar la resiliencia del sistema financiero en dichos escenarios.
El Banco Central en su comunicado añade que aunque existe una baja probabilidad, un posible shock externo tendría un impacto significativamente negativo en la economía. En tal escenario, la liberación del RCC que se había establecido previamente ayudaría a mitigar los efectos en la evolución del crédito tanto para hogares como para empresas. La acción del Banco Central se encuentra dentro de los estándares de capital establecidos por Basilea III y en cumplimiento de la Ley de Bancos.
Fuentes de la industria señalaron a este medio, que la activación de los RCC significarán un desembolso cercano a US$ 1.500 millones.
El Banco Central también señaló que, teniendo en cuenta el nivel actual de capitalización de la banca, las reservas disponibles y el plazo establecido para su implementación, la activación del RCC tendrá impactos limitados y temporales en la evolución del crédito. En lo que respecta al incumplimiento de los préstamos, se destacó un aumento tanto en los hogares como en las empresas, regresando a niveles similares a los observados antes de la pandemia.








