Solvencia y Rentabilidad de la Banca Chilena, cifras a febrero 2023

Fuente: ABIF (Asociación de Bancos e Instituciones Financieras)
La solvencia de la banca chilena sigue siendo elevada. El Índice de Adecuación de Capital (IAC) medido según el estándar de Basilea III, alcanzó 15,60% de los Activos Ponderados por Riesgo (APR), según cifras disponibles a diciembre 2022, sobrepasando ampliamente el requerimiento regulatorio (Gráfico N° 1) (*).
En términos absolutos, el capital de la banca -medido como el patrimonio efectivo- asciende a US$ 46 mil millones (Anexo N° 2). En perspectiva, este monto representa el 15% del PIB. En tanto, la industria administra activos por US$ 482 mil millones, equivalentes a 1,5 veces el PIB.
Gráfico N° 1
Fuente: Asociación de Bancos en base a la CMF.
[1] IAC = Patrimonio efectivo / Activos ponderados por riesgo (APR). Hasta noviembre de 2021 los APR consideraban solo riesgo de crédito. Desde diciembre de 2021 consideran riesgos de crédito, riesgo de mercado y riesgo operacional.
[2] Considera el mínimo regulatorio de 8,0% de los APR más el Colchón de Conservación de Capital. Excluye recargos para bancos sistémicos.
Asimismo, la banca chilena mantiene una sólida posición de liquidez. Todas las instituciones tienen incorporada en su política interna una permanente evaluación de su liquidez y de su posición de capital. La regulación establece directrices en este sentido para todos los bancos, independiente de su tamaño, acordes con los principios de Basilea III, monitoreándose continuamente con qué holguras cuenta el banco para cumplir con las obligaciones de corto y mediano plazo, tanto en tiempos normales como en escenarios adversos o de estrés. Por consiguiente, la probabilidad de que en Chile se pueda repetir una situación como la de Silicon Valley Bank en EE.UU. es muy baja (Recuadro).
Por su parte, la rentabilidad mensual anualizada sobre activos de febrero fue de 1,12%, dentro del rango de lo registrado en los tres meses previos (Anexo N° 1).
En tanto, la rentabilidad sobre activos promedio de doce meses (ROAA, por sus siglas en inglés) alcanzó 1,37%. Al descontar de este resultado el costo de la corrección monetaria -esto es, la parte de la utilidad que deberá reinvertirse a fin de compensar por la disminución del valor real del capital a raíz de la inflación- la rentabilidad ajustada se reduce a 0,53% de los activos, manteniéndose por debajo de su promedio de los últimos años (Gráfico N° 2) (**).
Gráfico N° 2
Fuente: Asociación de Bancos en base a la CMF.
[1] ROAA = Resultado acumulado en doce meses dividido por activos promedio.
[2] El ROAA ajustado resulta de rebajar de la utilidad del ejercicio correspondiente, la corrección del valor de capital pagado y reservas por efecto de la variación del Índice de Precios al Consumidor ocurrida entre el mes anterior y 13 meses antes. de Capital. Excluye recargos para bancos sistémicos.
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(*) El Colchón de Conservación de Capital, que es adicional al mínimo regulatorio de 8%, se va activando gradualmente a razón de ¼ anual, empezando en diciembre de 2021 hasta llegar a su nivel final de 2,5% en diciembre de 2024. De esta forma, el requerimiento regulatorio pasará gradualmente de 8,0% a al menos 10,5%, encontrándose actualmente en 9,25%.
(**) Para una explicación más detallada de este concepto, ver Recuadros de los ABIF Informa N° 181 y N° 184.
Recuadro
Normativa y Gestión de Liquidez en Chile
Las principales normas en materia de gestión y medición de liquidez aplicables al sector bancario chileno son el Capítulo III.B.2.1 del Compendio de Normas Financieras del Banco Central de Chile y los Capítulos 12-20 y 21-14 de la Recopilación Actualizada de Normas (RAN) de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Estas normas establecen que todos los bancos deben contar con un marco de gestión robusto y con una Política de Administración de Liquidez (PAL), que debe ser aprobada por el directorio de la empresa. Dicha Política debe orientar a una adecuada gestión del riesgo de liquidez, para lo cual debe abordar, entre otras materias, la composición y el perfil de vencimientos de los activos y pasivos, la diversidad y estabilidad de las fuentes de financiamiento, explicitar los niveles de tolerancia a este riesgo, definir estrategias de gestión y establecer planes de contingencia.
Además, todos los bancos deben contar con un Proceso de Evaluación de la Adecuación de Liquidez Interna (ILAAP, por sus siglas en inglés) y realizar pruebas de tensión periódicas, así como monitorear y respetar los límites normativos de descalces de plazos y otros ratios de liquidez definidos en la normativa, tales como la Razón de Cobertura de Liquidez (LCR) y la Razón de Financiamiento Estable Neto (NSFR). En particular, la LCR mide la relación entre los activos líquidos de alta calidad del banco y la salida neta de fondos en un período de 30 días bajo un escenario de estrés severo. En tanto, la NSFR mide la razón entre las fuentes de financiamiento estables, es decir, que se espera permanezcan disponibles en el horizonte de un año y las necesidades de financiamiento proyectadas por el banco en el mismo horizonte.
Actualmente, el mínimo regulatorio es de 100% en el caso la LCR y de 70% en el caso de la NSFR (***). La banca chilena supera ambos pisos con amplio margen. En efecto, a diciembre de 2022 el promedio simple a través de instituciones para la LCR era de 273%, mientras que la entidad con la LCR más baja alcanzaba 140%. Por su parte, en el caso de la NSFR el promedio simple era de 113%, siendo el mínimo a través de bancos de 89%.
Crisis en bancos regionales en EE.UU. – lecciones aprendidas
La base del sistema financiero es la confianza, y en el caso de la banca, la confianza de los depositantes se fundamenta en una buena gestión de riesgos, una adecuada regulación y una supervisión eficaz.
El colapso de los bancos regionales estadounidenses Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank en marzo de 2023 se caracterizó por una dependencia excesiva de financiamiento mayorista, fuerte exposición a una sola industria y, más importante, una mala gestión de liquidez. Lo anterior estuvo acompañado de un marco normativo deficiente de los bancos regionales.
A diferencia de esta situación, en nuestro país, todos los bancos de la plaza incorporan en sus políticas internas una permanente evaluación de su liquidez y de su posición de capital y la regulación establece directrices de alcance universal, acordes con los principios de Basilea III.
Lo anterior pone de manifiesto la importancia del concepto de simetría regulatoria, esto es, que instituciones que asumen riesgos equivalentes estén sujetas a las mismas reglas y tengan los mismos requisitos. De otra forma, el arbitraje regulatorio puede terminar incubando riesgos que deterioren la fe pública y la confianza en el sistema financiero. Asimismo, es crucial contar con una adecuada capacidad regulatoria y supervisora, lo que cobra especial relevancia en situaciones de expansión del perímetro regulatorio, como ocurre, por ejemplo, en el caso de la Ley Fintec en Chile.
(***) Los límites de LCR y NSFR entraron en vigencia a partir del 1 de junio de 2022. En el caso de NSFR, la exigencia inicial fue de 60%, incrementándose anualmente en 10 puntos porcentuales, hasta llegar a 100% en enero de 2026. El mínimo vigente en la actualidad es de 70%.
Anexo N° 1
Fuente: Asociación de Bancos en base a la CMF.
[4] Resultado mensual anualizado dividido por activos al cierre de mes.
[5] El resultado ajustado corresponde a la utilidad que resulta de rebajar o agregar a la utilidad líquida del ejercicio correspondiente, la corrección del valor del capital pagado y reservas por efecto de la variación en 12 meses del Índice de Precios al Consumidor ocurrida el mes anterior al que se trate.
Anexo N° 2
Fuente: Asociación de Bancos en base a la CMF.
[1] Montos ajustados por la variación de la UF y divididos por el dólar observado al cierre de febrero 2023 ($831,24).








