En el 3,8% cerró la cartera vencida en Mayo y 8.4% fue el indicador por Calificación de Riesgo

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Según la Superintendencia Financiera de Colombia, con corte a cierre de mayo de 2022, la demanda por crédito de empresas y hogares continúa impulsando el dinamismo en todas las modalidades de cartera.

El saldo bruto de la cartera ascendió a $613.8b, en consecuencia, el indicador de profundización (medido como la relación de cartera bruta a PIB), se situó en 49.6% del PIB.

En términos reales la cartera bruta registró una variación anual de 5.3%, comportamiento que refleja: (i) el incremento del saldo en términos intermensuales ($9.4b); (ii) el dinamismo de la financiación a hogares y a empresas, que en el mes sumaron desembolsos por $36.4b ($27.1b en mayo de 2021); (iii) el efecto de la inflación, dado que la tasa de crecimiento nominal es superior (14.9%) a la corregida por este efecto (5.3%); y (iv) finalmente, la menor importancia relativa de los castigos, que acumulan $5.1b en mayo, de este total $3.8b corresponden al portafolio de consumo.

La cartera comercial creció 1.9% real anual (en términos nominales, la variación anual de esta modalidad fue 11.1%), consolidando el séptimo mes consecutivo de crecimiento positivo. En términos intermensuales, el saldo se incrementó $4.1b, ante el dinamismo en los segmentos corporativo ($2.9b) y financiero ($664.4mm).

La tasa de aprobación de la modalidad alcanzó 84.3% del número de solicitudes y se desembolsaron $16.6b (superior a lo observado un año atrás con $13.5b).

Sobresalió el dinamismo de productos como corporativo con un incremento año corrido de 7.6% real, financiero 4.6%, gobierno con 1.8% y empresarial con 0.7%, mientras que PYME, moneda extranjera y microempresa fueron los que más se contrajeron en el mes.

Consumo aportó 3.7pp al crecimiento real del total, con un incremento del 11.6% real anual, la tasa más alta desde febrero de 2020.

En lo corrido del año productos como libre inversión siguen impulsando el dinamismo de la modalidad con un crecimiento de 9.4%, se destaca la recuperación de tarjeta crédito (0.1%), mientras que libranza y vehículo redujeron su dinamismo. Libre inversión contribuye con un 75% al crecimiento reportado por la modalidad en mayo. Los desembolsos alcanzaron $16.7b.

La financiación de adquisición de vivienda creció 4.5% real anual, tasa menor a la registrada en igual periodo de 2021 (5.1%). Este comportamiento es consistente con la corrección del efecto de la inflación, dado que en términos nominales anuales esta modalidad crece 14% anual. Los desembolsos en mayo de 2022 fueron $2.4b, impulsados por el segmento No VIS con $1.7b. Para el caso de la financiación VIS originada en pesos, ésta reporta un crecimiento de 1.6% real en lo corrido de 2022.

Microcrédito completó quince meses consecutivos de crecimiento positivo hasta 4.1% real anual (superior al promedio de 2021 de 1.7%) y con un aumento intermensual del saldo nominal de $185.6mm.

El saldo de la cartera de microcrédito alcanzó los $15.3b.   Los desembolsos alcanzaron $635.3mm, nivel superior a los $362.5mm reportados un año atrás.

El segmento de menor cuantía, es decir hasta 25 SMMLV creció 5.1% real anual, mientras que los montos mayores a 25 SMMLV decrecieron 0.1%, aun cuando su saldo en términos intermensuales se incrementó en $61mm. El crecimiento en la colocación se concentra en entidades de nicho.

CARTERA VENCIDA 

Como lo resalta la Superfinanciera, la cartera en mora sigue reduciendo su saldo en mayo.

El saldo que reporta mora mayor a 30 días alcanzó $23.3b, una disminución frente a los $25.9b en mayo del año pasado ($158.9mm más frente al saldo registrado en abril), lo que representa una contracción de 17.8% real anual, ante la reducción del saldo vencido en comercial, consumo, vivienda y microcrédito, de 22.4%, 11.9%, 18% y 16.1%, respectivamente.

La cartera al día alcanzó $590.5b, es decir el 96.2% del saldo total.

En el caso del PAD esta proporción asciende a 81.5% del saldo acogido por el programa, que al cierre de mayo representó un 3.2% del saldo total de cartera. Sobresale la participación del saldo al día sujeto a esta medida en el portafolio comercial con 89.8%, seguido por consumo (79.7%), vivienda (77.1%) y microcrédito (72%).

Los indicadores de cartera en mora no exhiben señales de mayor deterioro, en un contexto de elevado dinamismo de la cartera total. Esto refleja la combinación de varios efectos en lo corrido de año: unos hábitos de pago adecuados, incluyendo la cartera que aún se encuentra sujeta a medidas; el aumento del denominador ante el crecimiento de la cartera bruta y una menor incidencia relativa de los castigos.

Recordemos que se considera cartera vencida, aquella cartera con incumplimientos superiores a 30 días. Para efectos comparativos, se debe tener en cuenta que en la mayoría de países de la región la cartera vencida se mide a partir de los vencimientos mayores a 90 días.

La calidad por mora, medida como la proporción entre las carteras vencida y bruta fue 3.8% para el total del portafolio.

Por modalidad, microcrédito reportó un indicador de 6.2%, seguido de consumo que se situó en 4.5%, comercial que cerró en 3.4% y vivienda en 2.9%.

El indicador de calidad por mora del saldo acogido en el PAD cerró mayo en 18.5%.

La reducción del nivel de las provisiones refleja el menor riesgo de la cartera, en un contexto de mayores presiones inflacionarias. Las provisiones totales, o deterioro bajo las NIIF, cerraron el mes con una contracción de 12.3% real anual, con un saldo de $37.4b ($35.8b excluyendo las Provisiones Generales Adicionales (PGA) a las que se refiere la Circular Externa 022 de 2020). De este total, $7b correspondieron a la categoría A (la de menor riesgo).

Recordemos que el sistema de provisiones en Colombia establece que todos los créditos desde que nacen deben constituir un mínimo de provisión. Las provisiones corresponden a los recursos que destinan los EC de manera preventiva para proteger el activo ante la posibilidad de que el riesgo de incumplimiento asociado a un crédito se materialice.

Las PGA correspondientes a $1.6b, registraron una reducción mensual de $120.7mm. Por su parte, las provisiones para reconocer los intereses causados no recaudados (ICNR) acumularon $197.7mm. Adicionalmente, las provisiones adicionales por política interna de los EC sumaron $1.7b, $5mm menos que el mes anterior. El saldo del componente contracíclico alcanzó $4.6b 14, sobresale el dinamismo de estas provisiones al interior de las modalidades de consumo y comercial.

El indicador de cobertura por mora, calculado como la relación entre el saldo de provisiones y la cartera vencida, se situó en 161% en mayo (incluyendo las PGA). Este valor supera los reportados en momentos con niveles de calidad por mora equiparables. Esto se traduce en que por cada peso de cartera vencida los EC tienen cerca de $1.6 para cubrirlo.