Pablo Andrés Rivas Herazo es el nuevo Superintendente Financiero de Colombia

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PABLO ANDRÉS RIVAS: EL REGRESO DE UNA MIRADA INTERNACIONAL A LA SUPERVISIÓN FINANCIERA

Su trayectoria combina experiencia dentro de la Superintendencia Financiera, supervisión bancaria internacional y una temprana aproximación a los desafíos regulatorios de los activos digitales.

En un sistema financiero que cambia a una velocidad inédita, su gran reto, sin duda, estará en esta pregunta que todos se hacen: ¿cómo regular los nuevos riesgos sin frenar la innovación?

El Gobierno entrante acaba de anunciar la designación de Pablo Andrés Rivas Herazo como nuevo Superintendente Financiero de Colombia, en reemplazo del Profesor de cuna Peruana,César Ferrari.

Su nombramiento marca un punto de inflexión para el sistema financiero: no llega un político, ni un banquero, ni un tecnócrata macroeconómico. Llega un regulador. Un jurista especializado en arquitectura financiera, con experiencia previa dentro de la propia Superfinanciera y con una trayectoria internacional en uno de los centros regulatorios más influyentes del mundo: el Banco de Inglaterra.

En un momento en el que Colombia enfrenta transformaciones profundas —finanzas abiertas, nuevos modelos de crédito, activos digitales, inteligencia artificial, supervisión digital, una regulación de Criptoactivos que sigue en la sombra,  y un mercado de capitales que aún no despega—, su perfil técnico es una muy buena señal del estilo de la dinámica de trabajo que tendrá el Gobierno con el sector Financiero. 

Un regulador formado para este momento

Rivas es abogado de la Universidad de los Andes, con especialización en Legislación Financiera y maestría en Derecho Privado. Complementó su formación con estudios en University College London, enfocados en políticas públicas, gobierno y análisis de datos. Su trayectoria profesional no está marcada por cargos políticos ni por la administración de entidades financieras, sino por la construcción, interpretación y aplicación de las reglas del sistema.

Entre 2013 y 2017, trabajó dentro de la Superintendencia Financiera, llegando a ocupar el cargo de Director de Superintendencia – Dirección Legal para Intermediarios Financieros. Supervisión, regulación, prevención del ejercicio ilegal de actividades financieras y vigilancia de intermediarios fueron parte de su agenda diaria. Conoce la casa desde adentro. Conoce la arquitectura regulatoria. Conoce los puntos donde el sistema es fuerte, frágil o insuficiente.

Antes de su nombramiento, trabajaba en el Banco de Inglaterra, uno de los epicentros globales de la regulación moderna en estabilidad financiera, supervisión basada en riesgos, innovación, pagos y activos digitales.

Un adelandado al Bitcoin

En 2016, cuando Bitcoin era todavía una conversación marginal, Rivas publicó en la Revista de Derecho Privado de la Universidad de los Andes el artículo “La inclusión del bitcóin en el marco de la soberanía monetaria y la supervisión por riesgos en Colombia”.

El trabajo analizaba la naturaleza jurídica del Bitcoin, su relación con la soberanía monetaria, riesgos de lavado, operativos y de mercado, modelos regulatorios posibles, y la posición del Banco de la República y la Superfinanciera.

Hace diez años, el hoy Superintendente ya estaba estudiando el problema que hoy está redefiniendo las fronteras del sistema financiero.

Antes de que se volviera mainstream y mientras el país apenas comenzaba a hablar de fintech, él ya estaba preguntándose cómo coexistirían los activos digitales con la supervisión basada en riesgos.

Lo anterior resulta bastante esperanzador dado que el regulador tendrá en la discusión cripto, uno de sus mayores caballos de batalla con el ecosistema Fintech. 

La Superfinanciera que recibe

Rivas llega a una entidad que no está en punto cero, pero que bajo la administración Ferrari perdió mucha capacidad técnica, cuando en su momento la Superfinanciera prescindió de muchos cargos técnicos, abriendo la puerta a varios activistas, ideólogos y políticos. 

Entre los temas más importantes de su agenda estarán: 

  • Finanzas abiertas (Open Finance)

  • Supervisión digital

  • Depuración de la Circular Básica Financiera

  • Mesas público–privadas para mercado de capitales

  • Discusión sobre tasas de interés, tasa de usura  y acceso al crédito

  • Inteligencia artificial 

  • Seguridad y Ciberdeito

  • Riesgos ESG 

La frontera regulatoria ya no es solo bancaria: es de datos, trazabilidad, reciprocidad y competencia.  La supervisión deberá enfrentar decisiones automatizadas en crédito, cobranza, fraude, seguros y precios.  La discusión sobre tasa de usura, scoring alternativo, crédito digital y exclusión financiera está en su punto más álgido. El sandbox ya demostró que la relación banco–exchange es viable. Ahora la pregunta es cómo habilitarla sin comprometer la estabilidad.  Por su parte, Colombia sigue teniendo un mercado pequeño frente al tamaño de su economía. La profundidad es un reto estructural.

¿Qué tipo de superintendente será?

Todavía es temprano para anticipar su orientación regulatoria. Pero su hoja de vida permite inferir tres rasgos claros:

1. Conoce la Superfinanciera desde adentro.  No llega a aprender: llega a ejecutar.

2. Tiene formación especializada en regulación financiera.  Su mirada será jurídica, técnica y basada en riesgos.

3. Ha trabajado sobre los temas que hoy definen la transformación del sistema.  Riesgos, intermediación, activos digitales, nuevas tecnologías.

Desde ya muchos banqueros se preguntan  será “pro innovación” o “pro regulación”. La pregunta correcta es:  ¿Será capaz de construir una supervisión que permita innovar sin que la innovación se convierta en riesgo sistémico?

 

Innovación en Valor: el marco que conecta con su llegada

De seguro Para Pablo Andrés Rivas, estrá claro que la Innovación Financiera es el discurso del ayer, para darle paso a la Innovación en Valor, lo cual exige, desmontar de inmediato  la burocracia que sembró el pasado Gobierno, recuperar la capacidad técnica y analítica de la SF, y alinear  todos sus planes, proyectos, normativas, programas, laboratorios y estudios, hacia una razón de ser , con un resultado medible, en cuanto:   

  • mejore el resultado del ecostema financiero colombiano y lo haga más competitivo 

  • mejore el bienestar del cliente,

  • mejore el bienestar del talento,

  • y genere progreso económico y social verificable.

La regulación, por su parte, debe garantizar que esa innovación:

  • sea segura,

  • sea responsable,

  • sea sostenible,

  • y no genere riesgos que terminen afectando al consumidor o al sistema.

 

Rivas llega en el momento exacto en que ambos mundos —innovación y regulación— necesitan encontrarse.  Su perfil sugiere que podría ser el superintendente que cierre esa brecha.

 

Pablo Andrés Rivas Herazo no es simplemente el nuevo Superintendente Financiero. Es un regulador que conoce la casa,  entiende la arquitectura del sistematiene experiencia internacionalestudió Bitcoin antes de que el país estuviera listo para discutirlo, y llega justo cuando el sistema financiero está redefiniendo sus fronteras.   Su administración será decisiva para el equilibrio entre innovación, competencia, seguridad, inclusión, uso, acceso  y estabilidad.

Su nombramiento abre una pregunta que acompañará al sector durante los próximos años:

¿Será este el regulador que logre que la innovación financiera deje de ser discurso y se convierta en valor?