El Efecto Murciélago

En 2021 Ciclo de Riesgo SUMMIT

Edición impresa

Felipe Rojas Toro Presidente Nodo de Garantías Comunitarias

En el año 1.961 en un laboratorio de meteorología del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), un matemático llamado Eduard Lorenz, realizaba simulaciones sobre un modelo de proyecciones climáticas. Después de varias horas y con un poco de hambre decidió realizar una proyección adicional antes de irse a comer. Al volver encontró que "el trazado de las nuevas curvas, lejos de repetir fielmente el antiguo modelo, se alejaba unos pocos milímetros al principio y luego dibujaba las figuras más disparatadas", Inquieto por este fenómeno, analizó las variables del ejercicio y encontró que había omitido 3 decimales, había digitado 0.506 en vez de 0.506127, desconociendo que las tres cifras que no digitó correspondían a tres series que eran en su orden la primera, la segunda y la séptima series de una tendencia que al incluir las series iniciales, podría tener un efecto desproporcionado, gracias a lo que después se conocería como uno de los principales principios de la teoría del caos, "Dependencia sensible de las condiciones iniciales", denominado popularmente: El Efecto Mariposa.
Su nombre se acuña desde siempre con la famosa frase: “el aleteo de una mariposa en Japón puede producir un huracán en EEUU”. 

 Desde el año 2020, diremos: Una sopa de murciélago puede quebrar el mundo en 3 meses y liquidar todo el sistema de salud mundial con lo que eso implica en pérdidas humanas.

Hemos tenido la gran oportunidad de asistir después de 59 años a que se sumara otro digito, otra serie u otras más, a la ecuación de Lorenz y producir dinámicas basadas en todo tipo de nformación, para que el sistema volviera a imprimir cálculos, que entendidos como nuevas situaciones, nos incorporara en lo que he denominado: El Efecto Murciélago.

Si tuviéramos paciencia, tiempo y menos celulares, podríamos observar como las hojas caen de un árbol, realizando diferentes movimientos que son producidos por variaciones repentinas en el viento, esto provoca que unas hojas presenten caídas libres, otras lo hagan de una manera vertical hasta cierto punto y de ahí en adelante se generan procesos de trayectorias circulares o pendulares. Hay unas que quedan cerca del árbol, otras que quedan un poco lejos y otras que se quedan en las mismas ramas para caer después en picada o en un juego de izquierda a derecha hasta aterrizar suavemente.

Si tuviéramos un poco más de tiempo, podríamos visualizar que tipo de comportamientos generan las hojas cuando caen de una rama en específico, o que tipo de velocidad adquieren si está haciendo sol o si está brisando antes de una lluvia, en fin, los análisis que se podrían lograr serian infinitos, se podrían establecer comparativos en tiempo, se podrían graficar y crear polígonos de frecuencia que nos ilustren más articuladamente cuales son las trayectorias más usuales; tendríamos infinidad de posibilidades para analizar este fenómeno.

Estas dinámicas diferentes se pueden apreciar en otro ejemplo muy característico de este fenómeno. El juego del "Flipper". Este nombre no nos dice nada, pero si les digo que es el juego de la máquina que tiene dos botones a los lados que accionan dos paletas que no se pueden juntar porque existe distancia entre las dos y que sirven para devolver una bola de acero que uno tira con un disparador que pega en una cantidad de pivotes que suenan de diferentes maneras, creo que todos lo hemos jugado o visto alguna vez.

Cuando la bola sale del disparador, presenta una velocidad casi igual a la de los demás disparos, pero su trayectoria se distorsiona o no es igual en la medida en que pega en un pivote. Al pegar en éste, puede rebotar de muchas maneras. Esto permite que por cada escenario o trayectoria que la bola tenga, se producirá un efecto diferente, que a su vez generará una resultante diferente.

Por principio de vida, sabemos que toda ciencia está basada en la repetibilidad, lo que significa que dadas las mismas condiciones iniciales, su resultado será igual independientemente del número de veces que se repita, de hecho el proceso más importante que tiene a mi juicio la estructuración de los procesos DISRUPTIVOS Y DE INNOVACIÓN es el poder normalizar cada uno de estos, es decir, entender cuáles deben ser sus componentes básicos que después de interactuar bajo un tratamiento contenido en el mismo proceso, permita con certeza determinar cuál será su resultado.

Empresarialmente el no poder estructurar una identidad específica y reconocible a un producto, que logre un patrón de repetibilidad en su sabor, olor, humedad y demás características propias; impide el posicionamiento del mismo y puede verse afectada la configuración de un nivel de recordación en las personas que los llevaría a demandarlo.

La relación "Causa - Efecto" sería entonces el proceso más indicado para entender cuáles son los mecanismos que se deben utilizar para llegar a cumplir o satisfacer determinado objetivo, ejerciendo un determinado número de acciones.

El problema es que la causalidad esta “out”; estamos en la era de la “CASUALIDAD” del azar de lo inesperado, de la incertidumbre. 
La incertidumbre es lo único lineal en el universo, dado que siempre persiste. La incertidumbre es la base de la democracia.
Si mi voto no sirve para nada en el proceso de transformación desde mi realidad, para que voto!
Si existe la posibilidad de que su candidato favorito en determinado momento supere el candidato con mayor intención de ser votado, entonces el poder seria del pueblo, como está concebida.

¡ El Efecto Murciélago cambiará radicalmente la manera como se conecten los Procesos de Vida desde yá !

El Efecto Murciélago, incorporó nuevas dinámicas o números como el modelo de Lorenz para establecer un nuevo orden mundial, una nueva manera en la organización del trabajo, una nueva manera de percibir y determinar que haremos con el medio ambiente, una nueva manera de entendernos en un mundo en donde se consolida una sociedad multimedia y en cuarentena permanente, por fenómenos de salud pública o por exceso de conexión que lo aleja de lo social, basada en un modelo que minimiza la conexión personal y fortalece la digital,
pero que permite fenómenos de solidaridad entre las personas en tiempo real.

El Efecto Murciélago, incorporara nuevas dinámicas, bajo nuevos escenarios que se expanden y generan dinámicas totalmente opuestas a nuestras causalidades.

El caos se menciona en los primeros versículos de casi todos los textos sagrados, a la hora del obligado comentario sobre la creación del mundo; el mérito de la divinidad está justamente en estimular el tránsito desde el caos (entendido como un desorden sin sentido) hasta la realidad que vemos; una naturaleza llena de plantas, animales y personas, estas últimas, curiosas criaturas capaces de maravillarse por la armonía universal, pero en algunos momentos capaces de desconocer que esa armonía depende de las condiciones que ellos mismos generen en un espiral de regeneraciones, incluso hasta llegar el caso de considerárseles como verdaderos depredadores y destructores de las condiciones en las que se sustentaría su misma supervivencia.

Necesariamente para entender hoy las condiciones que rigen al mundo, es fundamental entender el caos y más aún entender que todo lo que hacemos diariamente se estructura bajo una plataforma caótica, en la medida en que entendamos que éste siempre estará presente en todas las situaciones de vida.

Asistimos a una nueva dimensión de la incertidumbre, una dimensión que llevo a la salud y a la economía a situaciones caóticas nunca pensadas, ni proyectadas en tiempos lógicos desde esa perspectiva de maniobra causal que para esta época era la manera de hacer economía como fenómeno de asignación a las comunidades, incorporando justicia desde la diferencia como dice Rawls.

Nunca pudimos llegar a pensar que regalar un barril de petróleo sería más viable desde las cifras económicas que venderlo.

El Efecto Murciélago que se propaga a través del Covid 19 nos acaba de incorporar en una nueva dimensión del caos y la incertidumbre que solo la estudiaban los académicos en mecánica cuántica y los estudiantes de física teórica.

Somos afortunados por percibir una realidad colectiva, que nos enmarca en una situación real para todos, al sentirnos como “todo-parte” de un mundo en donde todos nos podemos contagiar.

Un solo infectado inicio el cambio del sistema.  Ese primer infectado fue el “momento”, que se volvió sensible y sutil, que entendió como cambiar la lógica y apropiarse de ella, que logro que
el sistema girara a su alrededor. Ese primer infectado es el que configura el Efecto que entra en una espiral de conexiones en tiempo real, que se empiezan a alimentar de todas las mismas dinámicas que encuentra y que solo sirven para fortalecer su dinámica temporalmente.

Desde hoy las finanzas deberán incorporar al comportamiento matemático y la lógica algorítmica, variables cualitativas como: lo asertivo, lo integrativo, lo intuitivo, lo analítico y lo sintético, dentro de sus permutaciones más importantes.

Por fin entendimos en carne propia que el orden como sistema que fluye linealmente no es sostenible ni susceptible de replicar para nuestro beneficio.

Iniciamos una era en donde la incertidumbre y el caos será el verdadero ordenamiento y por eso unos lo verán como algo no lineal o amorfo y otros como lo más lineal de la naturaleza en la medida en que es lo único que persiste totalmente.

De aquí en adelante los conceptos en los que se fundamentó la “Estrategia”, cambian, adquieren nuevos valores, nuevas variables, nuevas maneras de ver las cosas, debemos aprender a entender la dinámica de la incertidumbre, debemos aprender a maniobrar en tiempo real bajo condiciones no determinísticas, maniobrar a través de la información en tiempo real para tomar decisiones nunca definitivas porque pueden sutilmente auto organizarse frente a las variaciones del sistema.

Mesero una sopa de murciélago por favor.
- ¡señor si se la toma puede matar millones de personas y quebrar la economía mundial bajo un nuevo ordenamiento¡
… ¿lo sabía?
- ¡yo no creo, sería imposible!, nunca ha pasado… ¿y por qué pasaría en este momento? …¡nunca un barril de petróleo
podrá valer menos que un chicle! … ¡sería ilógico que un barril fuera más rentable regalarlo que venderlo!, ¡estás

loco!, tráeme por favor la sopita.

Gracias Efecto Murciélago… por fin todos en este siglo
entendimos que es el caos. ¡bienvenidos a la incertidumbre!

Tranquilos, como siempre la turbulencia no afectará la
seguridad del vuelo, ¡hasta que lo tumbe!