3.7% Fue el indicador de cartera vencida al cierre del año 2022

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La cartera de créditos cerró 2022 con un menor crecimiento al reportado en 2021, en particular por la desaceleración del portafolio de consumo.

Según informe de Actualidad del Sistema Financiero de la Superintendencia Financiera de Colombia, con corte a diciembre 31 de 2022, en diciembre el saldo bruto de la cartera ascendió a $670b, en consecuencia, el indicador de profundización (Medido como la relación de cartera bruta a PIB) se situó en 45.8% del PIB. En términos reales la cartera bruta registró una variación anual de 3.2%, comportamiento que refleja: (i) el incremento del saldo en términos intermensuales ($5.6b); (ii) los desembolsos a hogares y empresas por $49.9b ($46.7b en 2021); (iii) el efecto de la inflación, dado que la tasa de crecimiento nominal es superior (16.7%); y (iv) la menor importancia relativa de los castigos, que sumaron en los doce meses de 2022 $13.6b que no superan los reportados en 2021. Cabe destacar que del total castigado en el mes ($1.4b) el 69% corresponde al portafolio de consumo y el 11% a comercial.

 

La cartera comercial cerró el año con un crecimiento de 3.2% real anual (En términos nominales, la variación anual de esta modalidad fue 16.7%).  La modalidad completó el catorceavo mes consecutivo con crecimientos reales positivos. En términos intermensuales, el saldo se incrementó $4.2b, ante el aporte positivo de segmentos como gobierno ($2b), corporativo ($490mm), factoring ($1.1b) y leasing ($530mm). La tasa de aprobación de este portafolio alcanzó 90% del número de solicitudes y se desembolsaron $29.8b. Sobresalió el dinamismo de productos tales como financiero con un incremento real año de 20.9% real, gobierno con 10.2%, corporativo 9.7% y construcción con 4.1%. Esta modalidad representa el 49.9% de la cartera total, con un saldo bruto de $334b al cierre de 2022. El dinamismo provino del aporte de los segmentos corporativo, financiero y gobierno, que crecieron 5.8%, 21.4% y 5.2%, respectivamente.

Así mismo, la cartera comercial mantuvo la reducción de la vencida, que se contrajo a un ritmo de 21.5% promedio real anual durante 2022. El saldo con mora mayor a 30 días alcanzó $9.2b ($10.7b en 2021) y la cartera en riesgo retrocedió un 18.8% real anual. El saldo de las provisiones cerró en $16.9b, un crecimiento de - 15.4%. Los indicadores de cobertura por mora y por riesgo alcanzaron 183.7% y 61.5%, en cada caso.

La tasa de interés para el segmento ordinario de cartera comercial fue 19.7%, 11.6pp más que en 2021 (8.1%) y en el segmento preferencial fue de 18.7% (+12.6pp).  Cerca del 82.1% del portafolio está a tasa variable

Consumo representó el 31.9% de la cartera total (0.4pp más que en 2021), con un saldo de $214b. El impulso provino de productos como libre inversión con promedios de crecimiento real anual de 21.6%, tarjeta de crédito de 7.3%, y libranza y vehículo con 2.2% en ambos casos.

La Cartera de Consumo continuó desacelerándose en diciembre, aportando 1.5pp al crecimiento real de la cartera total (frente a los 2.1pp de 2021), con un incremento de 4.6% real anual (18.3% nominal). De esta tasa el 95.6% es explicada por libre inversión, producto que acumula un crecimiento real de 13.1% durante el año, le siguen en su orden tarjeta crédito (7.8%), rotativo (5.2%) y vehículo (3.7%). Los desembolsos alcanzaron $16.8b.

Respecto al crecimiento del saldo vencido (29.8%), libre inversión participa con un 75.1% y le sigue tarjeta de crédito con 19.4%. La cartera con mora mayor a 30 días alcanzó $11.8b frente a los $8b de un año atrás, y el saldo riesgoso creció 16.8% real anual, la mayor tasa desde agosto de 2021.

Consistente con el incremento de tasas de interés de política monetaria y una mayor percepción de riesgo, la tasa de interés para consumo ordinario al cierre de diciembre fue de 27.4%, 13.1pp superior a la reportada el mismo mes de 2021 (14.3%). En el caso de tarjeta de crédito la tasa fue 26.4% (+8.9pp).

La financiación para adquisición de vivienda se desaceleró hasta 0.9% real anual, tasa menor a la registrada en igual período de 2021 (6.7%). Este comportamiento es consistente con la corrección del efecto de la inflación, dado que en términos nominales la modalidad de vivienda crece 14.1% anual. Los desembolsos en diciembre alcanzaron $2.4b, impulsados por el segmento No VIS con $1.8b. Para el caso de la financiación VIS, ésta reporta un crecimiento de 7.3% real en lo corrido del año.

El crédito para la financiación de vivienda representó el 15.7% de la cartera total (0.4pp menos que el año pasado), con un saldo de $105.3b. Durante 2022 el segmento de VIS pesos exhibió el mayor crecimiento real promedio (10.9%), seguido de VIS UVR (4.6%) y de NO VIS pesos (3%), mientras que No VIS en UVR tuvo crecimientos negativos en torno al 6.6%. A diciembre el crecimiento real anual del portafolio en UVR fue negativo con -1.6%, mientras que el denominado en pesos mostró resultados positivos (1.4%).

Frente a la contracción del saldo vencido (17.6%), el segmento de No VIS pesos es el que más contribuye a dicha reducción con 85.1% y en menor proporción leasing pesos con 19.7%. No obstante, el segmento de VIS, tanto en pesos como en UVR, mostró aportes a la mora cercanos al 15.3% del total. El saldo vencido en consumo alcanza $2.8b frente a los $3b de un año atrás y el saldo de la cartera en riesgo creció -18.9% real anual.

La tasa de interés para vivienda VIS al cierre de diciembre fue de 16.4%, 8.9pp más que en el mismo período de 2021 (7.5%). Para el segmento No VIS la tasa fue 17.3% (+8.2pp). Cabe resaltar que en el portafolio de vivienda el 88.9% de la cartera está a tasa fija.

La cartera de Microcrédito representa el 2.5% de la cartera total, con un saldo bruto de $16.7b, manteniendo el dinamismo de 2021, gracias al comportamiento de los segmentos menores o iguales a 25 SMMLV (4.3% promedio año) que logró compensar la contracción del saldo para el segmento de 25-120 SMMLV del orden del 0.9% promedio real anual.

Microcrédito (El saldo de la cartera fue de $16.7b) se ha venido desacelerando hasta 1.3% real anual en diciembre, acumulando veintidós meses de crecimiento en terreno positivo y un aumento intermensual del saldo nominal de $92.4mm. Los desembolsos alcanzaron $1b. El dinamismo en la colocación se explica por entidades de nicho en los segmentos menores a los 25 SMMLV (2.7% real anual).

Este crecimiento del saldo bruto coincide con la estabilización en el ritmo de contracción de la vencida (-13.8%promedio real anual) cuyo saldo se situó en $928.4mm. El segmento que más aportó a esta contracción es el menor a 25 SMMLV con el 50.9%, mientras que el segmento entre 25-120 SMMLV lo hizo con un 49.1%.

Las provisiones ascendieron a $936.4mm ($1b en 2021), esto es una contracción del 17.5%. El indicador de cobertura por mora y riesgo alcanzó 100.9% y 59.3%, respectivamente. Sobresale la desaceleración en el rango de alturas de mora de 1- 2 y 2-4 meses. La tasa de interés para la modalidad de microcrédito se situó en 42.8%, lo que representó un incremento de 7.2pp frente a diciembre de 2021. En este portafolio cerca del 46.2% de la cartera se encuentra denominado a tasa variable

Al cierre de 2022 el saldo que reporta mora mayor a 30 días decreció a un menor ritmo, y en el caso de consumo se aceleró.

La cartera vencida alcanzó $24.7b en diciembre, un aumento respecto a los $22.7b de igual mes de 2021. Esto representó una reducción frente a igual período de 2021 a una tasa de 3.6% real anual, ante las reducciones reportadas en las modalidades de comercial, vivienda y microcrédito de 23.8%, 17.6% y 14.9%, en su orden. Por su parte, la cartera vencida de consumo aceleró su tasa de crecimiento hasta un 29.8%. 

La cartera al día, unos $639.2b, representa el 96.3% del saldo total. En el caso del Programa de Acompañamiento a Deudores (PAD) esta proporción asciende al 82.4% del saldo que continúa en el programa. Vale la pena recordar que el saldo del PAD se ha venido reduciendo hasta alcanzar el equivalente a $17.3b, es decir un 2.6% del total de la cartera reportada en diciembre. Del saldo que continúa cubierto por el programa al interior del portafolio comercial el 88.2% se mantiene al día, seguido por consumo (81.1%), vivienda (76.8%) y microcrédito (75.1%).

El indicador de calidad de cartera por mora para el total del portafolio, es decir, la proporción entre el saldo vencido (Cartera con vencimientos superiores a 30 días) y saldo bruto cerró 2022 en 3.7%. Para efectos comparativos, se debe tener en cuenta que en la mayoría de países de la región la cartera vencida se mide a partir de los vencimientos mayores a 90 días.

La estabilización en estos niveles refleja la combinación de varios efectos, incluyendo: (i) unos hábitos de pago adecuados que contribuyen a contener el numerador, (ii) el aumento del denominador ante el crecimiento de la cartera bruta y (iii) una menor incidencia relativa de los castigos. Por modalidad, microcrédito reportó un indicador de 5.6%, seguido de consumo que se situó en 5.5%, comercial en 2.8% y vivienda en 2.7%.

Las provisiones de consumo aumentaron, en buena medida por efecto de la Circular Externa 026 de 2022.

Las provisiones totales (El sistema de provisiones en Colombia establece que todos los créditos desde que nacen deben constituir un mínimo de provisión. Las provisiones corresponden a los recursos que destinan los EC de manera preventiva para proteger el activo ante la posibilidad de que el riesgo de incumplimiento asociado a un crédito se materialice) , o deterioro bajo las NIIF, registraron al cierre de año una contracción de 7.2% real anual, con un saldo de $39.3b ($38.6b excluyendo las Provisiones Generales Adicionales (PGA) a las que se refieren las Circulares Externas 022 de 2020 y 026 de 2022). Las PGA de la Circular Externa 022 de 2020 contabilizan $631.2mm, se redujeron en $281mm frente al mes anterior. Adicionalmente, las provisiones para reconocer los intereses causados no recaudados (ICNR) acumularon $138mm, una disminución de $23.4mm frente a noviembre, consistente con el agotamiento de la cartera cubierta por el PAD. Frente a las instrucciones de la CE 026 de 2022 estas totalizaron $1.1b, al tiempo que las provisiones adicionales por política interna de los EC sumaron $1.5b. Con esto el total de provisiones adicionales alcanza los $3.2b, 8% de los cuales han sido constituidos autónomamente por las entidades. El saldo del componente contracíclico alcanzó $5.2b, 36% de los cuales corresponden al portafolio comercial y 64% a la cartera de consumo (En septiembre 2021 se dio inicio al proceso de reconstitución del componente contracíclico de las provisiones individuales de las carteras de consumo y comercial, y de la provisión general de las carteras de vivienda y microcrédito en aquellas entidades que hicieron uso de ella, en los términos de la CE 012 de 2021) 

El indicador de cobertura por mora, calculado como la relación entre el saldo de provisiones y la cartera vencida, se situó en 158.9% en al cierre del 2022 (incluyendo las PGA). Este valor supera los reportados en momentos con niveles de calidad por mora equiparables. Esto se traduce en que por cada peso de cartera vencida los EC tienen cerca de $1.6 para cubrirlo.

Hacia 2023 será posible ver mayores niveles del indicador, dado que la persistencia en la inflación genera presiones sobre el ingreso disponible de los hogares, y en consecuencia, es previsible que el portafolio de consumo tenga un deterioro en su calidad, tal y como comenzó a observarse en 2022