Cadena de valor de la factura electrónica

En 2018, y logrado su punto de explosión en 2019, comienza un período billonario para las empresas de facturación electrónica; y de la mano de estas, las empresas de factoring. Todo esto gracias a la obligatoriedad establecida con el decreto 2242 de 2015. En la nueva era de la factura electrónica se van a dinamizar varios sectores presentes en toda la Cadena de Valor de la factura, desde pasarelas de pago, conciliación del recaudo, cobranza, comunicación multicanal, hasta la consultoría de procesos y el especializado mundo del crédito B2B.

La factura electrónica en su connotación de documento digital, está sujeta al más estricto control fiscal, sus especificaciones adoptan un estándar tecnológico nacional único (formato xml), y maneja sistemas de autenticación de firma digital, cumpliendo los estándares de protección establecidos por la Dian.

 Si bien los ahorros estarán por verse según los modelo de precio de los proveedores y las eficiencias por volumen, la Dian estima que la factura electrónica es 80 % más barata que en papel. “Decenas de millones de impresiones en papel serán sustituidas por archivos de computador y no habrá que transportarlas, sino que serán enviadas vía correo electrónico” resalta la Dian.

Lo que sí es claro, es que además de ser amigable con el medio ambiente, es más eficiente en el proceso de entrega, aprobación o rechazo, seguimiento de su trazabilidad y control del pago. Quizá su mayor beneficio es que con ella se espera una reducción de 50 % en la evasión tributaria en la primera fase. Eduardo Rincón, presidente de la Asociación Colombiana de Factoring, lo asume como un proceso que no da espera de la mano a la transformación digital.

“Para el comercio internacional, la imagen externa del país y la transparencia de las transacciones, la facturación electrónica es un paso necesario”.

 FÁBRICA DE FACTURAS, EL NUEVO MODELO BPO

La capacidad de gestión inteligente de una factura electrónica, va más allá del simple suministro del software. Su verdadero aporte está en fábrica de facturas como un BPO que se encarga de todo el proceso, introducción al sistema ERP, radicación, almacenamiento, y cobranza; en el que el cliente paga por cada factura generada.

 En este sentido, para que los contribuyentes no tengan que instalar nada ni desarrollar soluciones informáticas propias, a menos que así lo deseen, ya existen empresas autorizadas por la Dian que proveerán este servicio como por ejemplo Carvajal, F&M, Grupo Cadena, Certicámara, Paradigma, Egesa, The Factory HKA, Napsis, Edición Facture y Safetti.

Desde ya son muchos los expertos que han vaticinado como imposible el plazo fijado para que los contribuyentes estén listos, que es el primero de enero de 2019. Si bien la obligatoriedad acelera el proceso, a países como Chile le tomó casi 14 años implantarla totalmente. Por su parte, hasta la fecha solo alrededor de 32 empresas han logrado ser autorizadas por la Dian para expedir factura electrónica, número a todas luces insuficientes para atender la demanda.

Y es que este tema en el país, ya lleva una década de intentos: La factura electrónica fue reglamentada en Colombia mediante el decreto 1929 de 2007. Pero su impacto fue minúsculo y tan solo 1 % de las empresas la adoptaron.

Según la Dian en el 2019 serán al redor de 400.000 empresas las que deberán realizar la facturación electrónica en Colombia, número que se irá extendiendo, aceleradamente.

LAS PYMES ESTAN PREOCUPADAS

Se estima que en Colombia apenas 9.700 son grandes empresas y 29.100 medianas, el resto son pequeñas empresas a las que este tema les genera la mayor preocupación.

Sin embargo a pesar que la Dian ha insistido en que las Pymes, y los profesionales independientes, no tendrán que hacer ninguna inversión, ni gasto, ya que la Dian proveerá una plataforma gratuita vía Web, aunque en una modalidad básica, aún no se tiene noticia de esta solución y al parecer esta iniciativa está muy atrasada.

PASOS MACRO

  1. La empresa contrata a un operador tecnológico aprobado por la DIAN, quien le prestará el servicio de emisión y recepción de facturas electrónicas a través de un software que se instala en el computador del contribuyente. Una vez validada la factura por la Dian, será enviada al receptor de la misma, quien tendrá plazo de tres días hábiles para acusar recibo y aceptar o rechazar el documento. Al mismo tiempo, la factura recibirá un número de identificación y será incluida en el registro único, una base de datos de todas las facturas electrónicas del país, el cual constituye la valiosa pieza que se espera facilite las transacciones rápidas y transparentes en factoring.
  2. El receptor de la factura recibirá a través del correo electrónico dos archivos, uno en formato pdf con la representación gráfica de la factura, para comprensión humana, y otro en formato xml, con los datos digitales para comprensión por el software de gestión que la empresa utilice.

ENCADENAMIENTO DEL FACTORING PARA MAXIMIZAR LA GENERACIÓN DE VALOR

La falta de liquidez es una situación transversal a la mayoría de los negocios y una de sus fuentes de mayor preocupación, teniendo en cuenta que en Colombia más del 85% de las empresas, sean grandes o pequeñas, encuentra en sus proveedores su principal fuente de financiación. Normalmente los plazos van de 60 a 90 días, pero es habitual que se extiendan hasta 120. Esta realidad lleva a que muchas paguen tasas de usura a prestamistas informales para financiarse.

Frente a esta situación el factoring (compra en descuento de derechos económicos de contenido crediticio) se convierte en una gran herramienta por su poder de convertir las facturas por cobrar en efectivo, para seguir apalancando la operación, como fuente alternativa de financiación para empresas que no pueden esperar 90 días para el pago, sin comprometer su cupo de endeudamiento bancario.

 Este producto llegó a Colombia hace 21 años y hoy mueve un equivalente a 7,5% del PIB nacional. Por ejemplo en países como como Brasil y Chile, representa 12% del PIB y en México el 9%. Según cifras reveladas por Asofactoring y su presidente, en varios escenarios, se estima que apenas 7% de las facturas totales que circulan en el país van a los mercados formales de factoring atendidos por alrededor de 95 compañías de factoring debidamente formalizadas. Adicionalmente, por la desaceleración de la economía, se estima que el factoring caerá 14,4% este año, pasando de comprar $90 billones en 2016 a $75 a $80 billones en 2017. Un analista de la industria comenta: "Por la desaceleración económica se han ampliado los plazos de recuperación de la liquidez para las empresas de factoring y se han subido las tasas para los empresarios”.

Expresa un empresario de la industria: “Ya no habrá que acudir hasta las oficinas de los compradores (generalmente fondos de inversión, corredores de bolsa y fiduciarias) ni empeñarse en demostrar la legitimidad de una factura, puesto que el comprador podrá revisarla en el registro único y habrá un mercado masivo en el que facturas de valores pequeños podrán participar”.

¿De dónde vendrán los recursos para financiar el gran saldo que dará el Factoring a partir del 2019?, es la pregunta que nos hacemos todos.

Se espera que con el nuevo sistema de facturación electrónica el factoring se triplique en tan solo el primer año y luego se produzca otro brinco y alcance el 30%. Hasta ahora el fondeo ha salido de capital propio, inversión de riesgo de empresarios, y venta de la cartera. Sin duda será un gran reto para la banca de desarrollo que nunca ha tenido a este sector como frente de acción.


Éste artículo hace parte de nuestro  Especial Crédito b2b y su cadena de valor