El crédito se desacelera y al mismo tiempo disminuye levemente el porcentaje de colombianos que perciben un impacto negativo en sus ingresos

En 2021 Ciclo de Riesgo SUMMIT

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 Informe de Tendencias de la Industria – Industry Insights Report  TransUnion

Bogotá, 05 de agosto de 2020  - El impacto de la pandemia en la oferta y la demanda de crédito en Colombia ha sido drástico.

El acceso al crédito, medido por la originación de nuevos préstamos, se contrajo de manera significativa, tanto trimestral como anualmente, de acuerdo con el más reciente Informe de Tendencias de la Industria del segundo trimestre de 2020 publicado por TransUnion (*1)

El informe también destaca que el crecimiento de los consumidores con créditos se ha desacelerado, mientras que los indicadores de morosidad parecen mejorar en la mayoría de las líneas de negocio, reflejando el uso generalizado de alivios financieros como períodos de gracia o extensión de plazos por parte de las entidades.

Según la última Encuesta de Dificultades Financieras del Consumidor de TransUnion, los consumidores se están apoyando en estos alivios financieros del COVID-19.

La encuesta, realizada a 1.100 adultos, muestra que el 76% de los colombianos ha experimentado un impacto negativo en sus ingresos en julio, por debajo del 80% en junio y del 83% en abril y mayo. A pesar de la ligera disminución de este indicador en los últimos meses, el impacto sigue siendo significativo y está en consonancia con las cifras todavía muy elevadas de desempleo e indicadores de actividad económica negativos.

En esta cuarta Encuesta mensual de Dificultades Financieras de TransUnion Colombia(*1) fueron encuestados 1.100  adultos durante la semana del 3 al 6 de julio de 2020,  preservando la representatividad de la muestra de la población general en la demografía sobre las dimensiones de edad, ingresos del hogar y región. La encuesta ofrece una visión amplia del impacto en los consumidores colombianos del COVID-19 y de la forma en que esperan hacer frente a las  dificultades financieras consecuencia de la pandemia, y su posterior capacidad de pagar sus deudas; además de brindar información a las entidades crediticias para una mejor toma de decisiones informadas que permitan la implementación de soluciones personalizadas.Con este contexto, no es sorprendente que los consumidores estén menos propensos a solicitar créditos y a gastar, y que las entidades estén reduciendo su otorgamiento. Además, los bancos se vieron obligados a cerrar temporalmente muchas de sus sucursales, cortando un importante canal de originación.

Los datos del Informe de Tendencias de la Industria muestran que, en los dos primeros meses del segundo trimestre de 2020, las originaciones cayeron significativamente en todos los productos de crédito, con las mayores disminuciones observadas en tarjeta de crédito, para todos los niveles de riesgo del consumidor, seguidas por microcrédito. En particular en mayo de 2020, las originaciones de tarjetas de crédito experimentaron una caída anual del 90,6%, mientras que las de microcrédito cayeron en 78,9%. Estas tasas contrastan con los crecimientos positivos, también anuales, del 18,0% y el 5,6%, respectivamente, experimentados en mayo de 2019.

Por su parte, los datos del Informe de Tendencias de la Industria muestran que el crecimiento del saldo promedio por consumidor en tarjetas de crédito se desaceleró en el segundo trimestre de 2020, pasando de un crecimiento del 4,2% en el segundo trimestre de 2019 a un crecimiento del 2,6% en el segundo trimestre de 2020. Además, las originaciones de créditos de vivienda disminuyeron significativamente en abril y mayo de 2020, en 73.4% y 62.9%, con respecto a abril y mayo del 2019, respectivamente. Los nuevos créditos de vehículo también disminuyeron, en un 93.9% y 76.7% anual en abril y mayo de 2020, respectivamente.

CARTERA EN MORA 

Respecto a  la cartera en mora, los datos del Informe de Tendencias de la Industria muestran que el número de consumidores con saldos en mora disminuyó o se mantuvo estable en la mayoría de los productos de crédito, reflejando la amplia provisión de alivios financieros por parte de las entidades.

En particular, las tasas de morosidad de 30 días o más y de 60 días o más para tarjetas de crédito disminuyeron a 4,64% y 3,84%, respectivamente, en el segundo trimestre de 2020, de 6,24% y el 4,42%, respectivamente, en el segundo trimestre de 2019 (disminuciones anuales de 160 puntos básicos y 58 puntos básicos, respectivamente). Sin embargo, las tasas de morosidad grave para tarjetas de crédito (90 días o más de mora) aumentaron ligeramente en el segundo trimestre de 2020 con respecto al segundo trimestre de 2019, a 3,32% de 3,26%. Este aumento se explica por el hecho de que los consumidores debían tener menos de 60 días de mora al 29 de febrero de 2020 para ser beneficiarios de los programas de alivios. Como consecuencia de estos programas, menos consumidores se convirtieron en morosos, como se refleja en las cifras de morosidad temprana (mora menor a 60 días).

Sin embargo, los consumidores que estaban en mora de 60 días o mayor en febrero de 2020 no eran elegibles para estos beneficios, y por lo tanto, hoy estamos viendo esas cuentas que estaban previamente en mora temprana, progresar a moras tardías.

“Es alentador ver la tendencia en consumidores a ajustar sus hábitos de consumo y a comprometerse con sus entidades para recibir el apoyo necesario para enfrentar un período prolongado de dificultades económicas”, dijo Virginia Olivella, directora de investigación y consultoría de TransUnion. “Es importante que los consumidores y las entidades continúen comunicándose de manera periódica entre sí. Esto ayuda a los consumidores a conocer las herramientas y alivios financieros disponibles, así como a las entidades a comprender el impacto en los consumidores y adaptar sus estrategias para apoyarlos”.

¿CUÁL ES LA ESCALA Y EL TIPO DE IMPACTO? 

El impacto ha sido generalizado, pero está claro que las dificultades financieras han afectado desproporcionadamente a algunos segmentos de consumidores.

En particular, el 86% de los consumidores de bajos ingresos (ingreso familiar mensual inferior a COP$1M) indica un impacto negativo, en comparación con el 61% de los consumidores de mayores ingresos (ingreso mensual superior a COP$7M).
Los consumidores que viven en áreas urbanas (más pobladas) son los más afectados con 77% indicando un impacto negativo. Esto se compara con el 75% de  los consumidores en áreas suburbanas y el 72% en  áreas rurales.
La pérdida de trabajo es ahora el impacto financiero negativo  más generalizado, con el 32% de los adultos afectados que informaron pérdida de trabajo, en comparación con
el 22% en el tercer mes de la encuesta.
La reducción de las horas de trabajo fue el segundo tipo de impacto financiero más frecuentemente, identificado por el 31% de los encuestados. En la encuesta anterior,  este impacto se había colocado en primer lugar con el 42% de los consumidores.

OBLIGACIONES QUE MÁS LES PREOCUPAN

Los servicios públicos siguen siendo la obligación que  más preocupa, con el 42% de los consumidores afectados  expresando preocupación, le siguen los servicios de internet
y el teléfono celular con el 34%, en cuarto lugar el crédito  personal con el 33%, el arriendo con el 30% y la Tarjeta  de Crédito también con el 30%, la que en la encuesta
anterior se colocaba en el segundo lugar con el 39%.
Esta tendencia a la baja se observó para casi todas las obligaciones, a medida que los consumidores parecen  estar mejorando en el manejo de sus finanzas.

Por generación, la tarjeta de crédito le revierte mayor preocupación, ocupando un segundo lugar, a los Baby Boomers con el 50%; y un tercer lugar para los consumidores de la Generación X con el 38% y los Millennials con el 34%.

¿HASTA CUANDO DURARÁN LOS RECURSOS?

El 34% de los consumidores afectados esperaban tener un déficit dentro de un mes, y un 23% esperan poder pagar sus obligaciones durante más de tres meses, frente al 18% en el mes tres de la encuesta. En promedio, sobre la percepción de hasta cuándo alcanzarán los recursos, los consumidores que se vieron afectados esperan que no puedan pagar sus facturas
o préstamos en un horizonte de 7.8 semanas.

Si bien la angustia sigue siendo alta, el porcentaje  de consumidores preocupados por la mayoría de las obligaciones disminuyó en relación con el mes anterior, tal vez reflejando una combinación de apoyo gubernamental y programas de alivio del prestamista, así como también que los consumidores se acostumbren a una nueva normalidad y hagan los ajustes necesarios.

En particular, el porcentaje de consumidores que indica que no podrán pagar su tarjeta de crédito disminuyó nueve puntos porcentuales en el mes cuatro de la encuesta en relación con el mes tres, al 30%.

Otro indicador prometedor es que el monto promedio en el que los encuestados esperan quedarse cortos al pagar facturas y créditos, viene disminuyendo ligeramente entre las tres últimas encuestas pasando de COP$1.005.043 a COP$896.082, y en esta última a COP$859.707.

¿CÓMO ESTÁ CAMBIANDO EL PRESUPUESTO DEL HOGAR?

Los consumidores continúan siendo proactivos, con un 64% que indica que se han comunicado con las entidades con las que tienen créditos para analizar las opciones de pago (un aumento del 63% en el mes tres y del 60% en el mes dos de la encuesta). 

Sin embargo, mensualmente de forma secuencial, un porcentaje mayor de consumidores con impacto financiero indica que no saben cómo pagarán sus facturas y préstamos (19%, frente al 12% en el tercer mes).

En particular, el 34% de los consumidores afectados indican que utilizarán el dinero de los ahorros, mientras que un porcentaje significativo continúa indicando opciones que incluyen recurrir a su proveedor de servicios financieros.  El 35% de los consumidores dijeron que pagarían una cantidad parcial, mientras que el 28% indicó que refinanciarían sus pagos actuales con su entidad financiera.

ALIVIOS FINANCIEROS

El 34% de los consumidores indicaron haber recibido algún tipo de alivio, como períodos de gracia y extensión de plazos por parte de las entidades.
Cuando se les preguntó sobre las preferencias de reactivación de pagos, una vez que finaliza el período de alivio financiero, el 45% de los consumidores indicaron que buscarían crear un plan que les permitiera ponerse  al día gradualmente una vez que se reanuden los pagos mensuales regulares. En el ranking inferior, los consumidores declararon que desearían extender el aplazamiento por otros meses (26%), pagar todos los pagos pospuestos con una suma global (16%) y negociar con la entidad para extender la duración del préstamo (4%) así como
para modificar la tasa de interés (2%). 

Curiosamente, de aquellos que han recibido alivios financieras, un porcentaje significativo indica que actualmente continúan haciendo pagos mensuales normales o parciales de su préstamo. En particular, el 71%, 77% y 84% de los consumidores que recibieron alivio por su hipoteca, préstamo personal y tarjeta de crédito, respectivamente, indican que actualmente están haciendo pagos mensuales normales o parciales en estos préstamos.

“Nos alientan las acciones proactivas que los consumidores están tomando para planificar durante la crisis y hacia la recuperación. Sin embargo, para que las herramientas
financieras disponibles sean efectivas y asegurar la viabilidad  de la estabilidad financiera de los consumidores a largo plazo, es necesario continuar apoyando la educación
financiera de los consumidores sobre los tipos y términos de las herramientas disponibles y cómo usarlas en su beneficio ", recomienda Virginia Olivella de TransUnion

PROYECCIÓN DEL GASTO

Muchos consumidores están retrasando las compras importantes, como una acción de mitigación del impacto económico En particular, el 44% dijeron que posponían las vacaciones, el 44% indicaron que estaban retrasando los gastos de mejoras para el hogar y el 32% retrasaron los gastos en educación. Además, todavía hay un porcentaje significativo de consumidores que dijeron que estaban retrasando la compra de una casa (24%) y un automóvil (16%). Al mismo tiempo, algunos consumidores indican que están considerando realizar ciertos gastos en los próximos
tres meses. El 38 por ciento dijeron que probablemente emprenderían gastos de mejoras para el hogar, mientras que el 32% de los consumidores indicaron que probablemente gastarían en educación.

La amenaza de fraude continúa siendo alta, la comunicación es clave para la prevención  

La amenaza para los consumidores por fraude financiero durante la pandemia sigue siendo alta.  El 25% de los consumidores informaron haber sido objeto
de esquemas de fraude relacionados con COVID-19, frente  al 26% reportado en el tercer mes de la encuesta. La  comunicación entre entidades y consumidores continúa
siendo fundamental para prevenir y abordar todas las  formas de fraude.

(*1) Sobre TransUnion :TransUnion es una compañía global de soluciones de  información que contribuye a generar confianza entre entidades y consumidores en la economía moderna. Logra  esto al proporcionar una imagen completa de cada persona para que pueda ser representada de manera confiable y segura en el mercado. TransUnion brinda soluciones que ayudan a crear oportunidades económicas, grandes experiencias y empoderamiento a millones de personas en más de 30 países, a lo que llama Información para el Bien®.   En Colombia, sus clientes incluyen las principales entidades de crédito, aseguradoras, proveedores de servicios y principales entidades gubernamentales, así como otros actores del ecosistema de servicios financieros. Su confianza les permite mantener y enriquecer continuamente su base de datos con información de más de 23 millones de consumidores en el mercado.